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26 de marzo de 2012

De virus express, ecografía y babyshower

Los últimos 4 días de la semana pasada terminaron muy intensos, para empezar entre el jueves y el viernes mis hijos fueron atacados por un virus express, como le llame por su corta duración, primero cayó mi hijo con vómitos y fiebre, y al otro día mi hija con los mismos síntomas, claramente el virus lo trajo mi hijo desde el Jardín, pues supe que el mismo día que mi hijo empezó con los síntomas, al menos seis compañeritos también enfermaron de lo mismo.

Nunca supimos a ciencia cierta que virus los ataco, pero mi hijo estuvo solo un día decaído y enfermo, ya al otro día andaba como si nada, ese día cayo su hermana aunque ella estuvo dos enferma, el primero con vómitos y fiebre y el segundo decaída y dolor de estomago. Así que los mantuve con una dieta liviana e hidratándoles todo el finde. Tampoco los llevamos al pediatra pues hable con ella por teléfono y me recomendó que si no los veía muy mal, mejor no los llevara, porque volverían a casa con más virus, pues la clínica estaba llena.

Al ver que no paso de un par de vómitos y fiebre que les bajo con paracetamol, decidí ir viendo como evolucionaban, si empeoraban o los síntomas no pasaban los tendríamos que llevar a urgencias, por suerte no paso a mayores y hoy están muy bien ya comiendo normal. Aunque debo reconocer que me asuste bastante porque mis hijos nunca se enferman del estomago, así que me sentí una primeriza sin saber como reaccionar y que hacer ante los vómitos y este virus. Muy por el contrario, ante cualquier enfermedad bronquial, otitis, resfríos y hasta una infección urinaria puedo decir que tengo un magister y soy una experta. Igual por precaución, hoy no mande a mi hija al colegio ni mi hijo al Jardín, pero ya mañana martes retoman su rutina.

En medio de todo este virus, el viernes tuve mi ultima ecografía, como dice mi marido: casi un mero tramite a estas alturas, pues con 36 semanas no es mucho lo que puedes ver de la carita del bebe, por la falta de espacio dentro de la panza, pero si sirvió para saber que sigue todo en orden, el bebé sigue de cabeza, pero aun muy alto, esta muy grande, pesa aproximadamente 3,650 grs. por lo que el ginecólogo cree que bordeara los 4 kilos al nacer, al igual que mi segundo hijo, jeje.

La próxima semana tengo cita con la matrona, por lo que desde ese momento, empezamos con la cuenta regresiva, y para que les voy a mentir, es lo que más deseo, cada día me siento más cansada, el dolor de espalda se ha incrementado al igual que la acidez, el bebé se mueve y patea como loco y mejor no hablar de vivir el día casi completo con su pie incrustado en mi costilla, jajaja, creo que él también desea salir pronto.

Por otro lado, el sábado tuve la celebración del Babyshower de mi hijo, el que organizaron con mucho amor y cariño mi hermana y mis primas (gracias preciosas!), salió todo muy lindo y entretenido, nos reímos un montón, fue emocionante estar con mis amigas, incluso algunas que hace tiempo no veía, y ver lo mucho que me quieren. Si bien faltaron muchas más que por diversos motivos no pudieron ir, la celebración fue perfecta. Muchas gracias a todas por sus lindos regalitos y las muestras de cariño hacia mí y mi bebé.

Bueno, y como para coronar esta semana tan agitada el domingo vivimos un fuerte temblor en la zona central de Chile, por lo que termine mi semana durmiendo vestida y casi con un pie bajo la cama lista para arrancar.

22 de marzo de 2012

34 semanas (algo atrasada)

Ando un poco atrasada, pues esto debería haberlo escrito hace dos semanas, pero estoy tratando de ponerme al día de a poco.

Como les había contado
aquí, antes de tomarnos nuestras vacaciones, en el control de las 28 semanas, el doctor me dijo que debía repetir el examen de glicemia, pues los resultados salieron muy en el límite del rango normal además en la ecografía, que me hizo ese mismo día, el bebé estaba un poquito grande para su edad, por eso quería descartar una Diabetes Gestacional.

Por lo que, apenas volví de la playa, partí a repetir ese tan desagradable examen y en el control de las 34 semanas lleve los resultados. Para tranquilidad nuestra los exámenes estaban muy bien, incluso mejor que los anteriores, por lo que mi ginecólogo descartó la Diabetes, me explicó que cuando los bebes son grandes a causa de la diabetes gestacional, los partos son un poquito más complicados.

Pero en este caso, mi bebé es grande porque yo y mi marido no somos bajos de estatura y mis hijos no han sido pequeños al nacer (mi hija pesó 3.850 grs y midió 51,5 cm y mi hijo pesó 3.980 grs y midió 51 cm). Así que no podemos esperar que el tercero sea un bebé pequeño, jeje.

Como en cada control, desde que quede embarazada, me recomendó cuidar mi peso, al menos en este embarazo he subido mucho menos que en los anteriores. El bebé sigue estando de cabeza, listo para el parto, y ya es difícil que cambie su posición, lo que me deja más tranquila.

Además como mis embarazos han sido de termino (de 40 y 39 semanas) es raro, aunque no imposible, que se adelante el parto, esto también me da tranquilidad, porque no me gustaría ir caminando por la calle y romper fuentes sin previo aviso, sobre todo pues aún me faltan cosas que comprar (como el coche y la sillita de auto) y algunos detalles que arreglar para la llegada del bebé.

Esta semana cumplí 36 semanas y será bien movida, el viernes tengo ecografía y seguramente empezaremos con los controles semanales con el ginecólogo y la matrona. Además, para el sábado esta programado el Babyshower que me estan organizando mi hermana y primas.

Ya no queda nada, y entré en la cuenta regresiva y para variar tengo la misma duda que las veces anteriores: ¿sabré cuando llegue el momento del parto? 

12 de febrero de 2012

Ya van 30 semanas


Ya solo quedan oficialmente 10 semanas para que nazca mi hijo, aunque tengo el presentimiento que no esperará llegar a la semana número 10, ni yo me creo que falte tan poco, no sé porqué cada vez que pensaba que mi hijo nace a mediados de abril lo veía tan lejano, pero ahora que me doy cuenta en que número de semana voy, encuentro que no queda nada para su llegada.

Aún estoy de vacaciones en la playa y lo estaremos hasta fin de mes, eso ha ayudado a no estar pendiente de las semanas que me faltan. Porque la verdad, es que tengo tantas cosas que hacer durante el día, incluso más que cuando estoy en casa, claro porque aquí no tengo ayuda de mi nana tres veces por semana, por lo que el descansar solo se logra cuando bajamos a la playa después de almuerzo y puedo sentarme a ver como mis hijos juegan en la arena y el mar. Aun así lo hemos pasado de maravilla.

Con 30 semanas de embarazo, obvio que estoy mas cansada, por suerte no tanto como pensé que estaría, la panza esta tan grande que ya me han preguntado en más de una ocasión si estoy embarazada de mellizos o si estoy a punto de parir, cosa que ya ni me molesta, porque lo mismo ha pasado con mis dos embarazos anteriores, mis hijos son grandes al nacer y nada puedo hacer al respecto.

Antes de venirnos a la playa, tuve mi penúltima ecografía, el bebé esta muy bien, claro que un poquitín más grande que el promedio, por lo que mi doctor pidió repitiera el examen de glicemia, una vez vuelva de vacaciones, pues más vale prevenir.

Fuera de lo anterior, todo va regio, ya esta ubicado de cabeza y el doctor me dijo que es dificil que se de vuelta, es de esperar que se porte como un buen niño y se quede así. Además tuvimos la oportunidad de conocer muy bien su rostro, incluso se mostró mejor que sus hermanos en su momento, ¿y qué creen?, se parece muchisimo a mi hijo, solo que un poco más cachetoncito. Valió la pena posponer un par de días nuestro viaje y así venirnos tranquilos de vacaciones sabiendo que nuestro hijo esta bien.

Por otro lado, la acidez sigue sin darme tregua, claro que hay días mejores que otros, pero siempre tengo mi antiácido bajo la manga que me salva, y que gracias al consejo y recomendación de muchas de ustedes, decidí cambiar de marca a uno que es mucho mejor que el que yo tomaba.

Otro de los clásicos malestares que se han hecho presente en todos mis embarazos en los últimos tres meses, son los calambres, ya es común todos los días, despertar en las madrugadas con los dolorosos calambres en mis pantorrillas, y no solo sufro yo, sino también mi pobre marido al que despierto para que me ayude a estirar las piernas, no saben lo mucho que lo amo en esos momentos, aunque no sé si él sienta lo mismo por mí en ese instante, jeje.

De mis tres hijos, este ha sido el que más se ha movido, es un loquillo dentro de la panza, hay veces en que pega unas patadas tan fuerte que me deja paralizada, tambien se siente claramente cuando esta con hipo y otras veces se mueve cuando sus hermanos le hablan, o mejor dicho gritan, a la panza.

Esperemos que todo siga marchando como hasta ahora y estos dos últimos meses que me quedan sean de lo más tranquilos y sin sorpresas, mientras seguiré disfrutando con mi familia de las vacaciones, les quedo debiendo un post con los detalles de como lo hemos pasado.

25 de enero de 2012

Tres embarazos, tres sentimientos distintos


No hay duda que estar embarazada provoca en la mujer millones de sensaciones y sentimientos encontrados. Pasas por la felicidad, alegría, satisfacción, ansiedad, miedo, frustración, nerviosismo entre otros. Así mismo estos sentimientos van cambiando dependiendo si es tu primer, segundo o tercer embarazo.

En mi caso, cuando estuve embarazada por primera vez, la felicidad del primer momento se vio sobrepasada por los temores y dudas que tenía, ¿vendrá el bebé bien? ¿seré una buena madre? Son sólo un ejemplo de las interrogantes que pasaban por mi cabeza. 

A medida que avanzaban las semanas, me fuí relajando un poquito, ya había leído más o bien mi ginecólogo o amigas me habían aclarado algunas dudas, pero cuando se acercaba el momento del parto el nerviosismo y ansiedad, además de los temores y miedos se apoderaban de mí, ¿sabré cuando es el momento? ¿llegaré a tiempo a la clínica u hospital? ¿me dolerá? ¿saldrá todo bien? ¿y si me muero en el parto?. Si les contará la cantidad de pesadillas que tuve con respecto al parto, se reirían, y culpa de esto la tiene tanta película gringa que ve una.

Con mi segundo embarazo, si bien los sentimientos no cambiaron mucho, si una esta más tranquila, ya sabía un poco más de como cambia mi cuerpo, sabía que hay ciertos mitos que te cuentan que no son ciertos, sabía a que atenerte cuando iba a los controles con el médico y que examenes se necesitaban. Al punto que ya no hacía tanto caso a los consejos que me daba la gente, es más, ya hasta me molestaban un poquito. Cuando se acercó el momento de este parto, también ya estaba un poco, sólo un poco, más relajada, al menos ya sabía como se sentía una contracción y en que momento debía partir a la clínica (se suponía, jeje). En resumen ya no era nada nuevo para mí, por lo mismo sabía qué estaba pasando.

Con el tercer embarazo, todo ha sido distinto, estoy ultra relajada, incluso, por falta de horas de mi ginecólogo, me he saltado un control mensual y no he muerto de la angustia, ya sé que hacer en cada control o examen, cualquier tipo de consejo tonto u obvio, me molesta. Los temores y ansiedad son mucho menos. Sé inmediatamente si algo anda mal, hasta como solucionar ciertos malestares, sin necesidad de llamar al médico.

Ya tengo 28 semanas y este embarazo se me ha hecho eterno. Ya no encuentro lindo estar con unos kilos de más por estar embarazada, al contrario. El no poder dormir bien, no es una anécdota, sino una molestia, lo mismo los pies hinchados, la acidez y el cansancio.

Es lindo y maravilloso estar embarazada y no crean que reniego de él, pero nada es tan perfecto e idílico como muchas cuentan, creo que ya hasta estoy cansada de estar embarazada. Con 3 infecciones urinarias a cuestas, sumado el calor insoportable de esta ciudad, dos hijos super demandantes y con la agilidad que me ha abandonado, lo único en que pienso es que pase luego el tiempo y llegue el mes de abril, a veces creo que no sobreviviré hasta esa fecha, tengo una panza inmensa que representa mucho más de 28 semanas, seguro que antes de abril exploto!

Si con los embarazos anteriores lo único que quería era quedarme embarazada por más tiempo, pues no sabía si podría cuidar y criar a un hijo y después a dos, ahora lo único que quiero es tener a mi bebé en brazos, para regalonearlo y cuidarlo, poder recuperar mi estado físico. El temor de si seré o seremos capaces de sobrevivir como padres con tres hijos, ya no me preocupa, estoy segura que saldremos airosos, quizás un poco más locos, pero estaremos bien, o como suelo decir "nuestra vida es caoticamente hermosa".

Si bien en mis embarazos las sensaciones y sentimientos, como pueden ver, han sido variados, siempre el primer y último sentimiento ha sido la Felicidad, al momento de enterarme de estar embarazada y al momento de tener por primera vez a mi hijo en brazos.



19 de enero de 2012

El malestar de la acidez durante el embarazo y algunos consejos


Esta semana comenzó mi gran pesadilla, la que me ha acompañado en mis dos anteriores embarazos y que también me acompañará durante los próximos 88 días que quedan para que nazca mi hijo, hablo de la acidez.

Debo reconocer que me siento totalmente desvalida cuando empiezan estas molestias, me agota física y psicológicamente, me vuelvo totalmente irritable y mal genio, pues haga lo que haga, coma o no coma, el dolor sigue.

Pero creo que nunca había sentido tanto dolor y molestias por la acidez como hace un par de días, el martes me dormí con el ardor en mi pecho, y al despertar el miércoles en la mañana seguía igual, aún así decidí tomar desayuno, lo que solo sirvió para agravar las molestias. El almuerzo fue un suplicio, comí algunas cucharadas, pero la sensación quemante en mi boca del estómago era insoportable, por lo que no pude seguir almorzando y deje el rico Pastel de Choclo a un lado. Por más antiácido que tomé, no aminoro las molestias. Opté por no comer nada más durante el resto del día, solo beber agua bien fría y un par de vasos de leche helada. Al llegar la noche, la molestia se convirtió en un fuerte dolor en mi pecho, sentía una gran presión en la boca del estómago, como si alguien estuviera sentado encima. Era una sensación que antes no había sentido, incluso pensé que podría ser otra cosa, como Gastroenteritis. Aguantando el dolor, por fin logré dormirme.

Sí, ya lo sé, quizás debería haber ido al médico, pero no soy de las que acostumbra correr a urgencias por cualquier cosa, pensé que en algún momento debería pasar el dolor, aunque si al despertar aún seguía igual, no quedaría otra que llamar al médico, pues dos días seguidos con esa molestia no era normal.

Por suerte ayer desperté bien, ya no sentía ni molestias ni dolor. Pero aún así, tenía miedo a comer algo, pues no quería pasar por lo mismo. Como en el último control, mi ginecólogo me había recomendado visitar a la nutricionista, decidí pedir una hora, así, a parte de poder controlar mi peso, podría darme alguna dieta que ayudara, al menos, a aminorar las molestias de la acidez.

Lamentablemente no logré encontrar horas disponibles para enero, solo para febrero y marzo, y como el 1 de febrero nos vamos de vacaciones, era imposible ir. Por lo que empecé a buscar en el ciberespacio si encontraba alguna página que me ayuda con este problemilla. Y como el que busca siempre encuentra, encontré una dieta para la acidez muy buena, que inmediatamente puse en acción.

La dieta aconseja comer ciertos alimentos en mayor cantidad y frecuencia pero también exige dejar de lado muchos alimentos que me encantan, sobre todo frutas de esta estación. Pero por no sentir acidez estoy dispuesta a hacer el sacrificio. Comencé ayer al desayuno a aplicarla y me ha ido de maravillas, hasta hoy no he sentido molestias, a pesar de que no la he seguido al pie de la letra y ayer en la tarde hice algún desajuste, me he sentido muy bien. Espero seguir así, aunque se que eso será imposible, pero el bajar la frecuencia de la acidez, no tiene precio, jeje.

Como sé que a muchas les puede interesar esta dieta, la comparto con ustedes, espero que les sea tan útil como a mi.

Dieta para la Acidez (Fuente: BabySitio)

Alimentos que hay que suprimir de la dieta: 
El tema más frecuente de las embarazadas a partir del séptimo mes de embarazo es la acidez. Existen alimentos que se pueden evitar para mejorar el funcionamiento intestinal y disminuir la acidez. Es así que hay algunos que por su composición química generan más acidez que otros y también factores como el estrés o la constipación ayudan a que ésta aparezca. A continuación te detallamos los alimentos que no deberías comer para que la acidez disminuya o desaparezca.

• Cítricos: Naranja, mandarina, pomelo, limón.

• Frutas: Frutilla, cerezas y uvas.

• Vegetales de hoja cruda: Lechuga, radicha, radichetta, berro.

• Queso de rayar: De cualquier tipo.

• Dulces: Mermeladas, caramelos, bombones, budines, tortas, facturas.

• Galletitas dulces: Simples y rellenas.

• Fritos: Papas fritas, huevos fritos, milanesas, buñuelos, churros, facturas, donuts, etc...

• Infusiones: Café, té, mate cebado y chocolate.

Consejos para que la acidez desaparezca: 
También es importante seguir nuevos hábitos alimenticios. A continuación te damos algunos consejos que te serán útiles.

• Consume lácteos: Consume leche fría cuando aparezca acidez o crema de leche natural sin agregado de azúcar.

• Evita los yogures: Se pueden reemplazar por una igual cantidad de leche o leches cultivadas.

• Aumenta el consumo de vegetales cocidos: Son ideales el zapallo, la zanahoria, los zapallitos, las remolachas, las chauchas y los espárragos.

• Consume los postres adecuados: De postre puedes consumir frutas preferiblemente sin cáscara, crudas o en compota (manzana, peras, durazno) y además deben estar bien maduras. También puedes comer gelatinas, postres de leche, helados de crema o arroz con leche.

• Restringe el consumo de azúcar: Trata de comer poca cantidad de azúcar, preferiblemente no endulces las infusiones.

• Elige el tipo de pan apropiado: El pan tiene que ser blanco y de panadería preferiblemente tostado o desecado en el horno. Puedes untarlos con quesos descremados o enteros, untables o tipo cuartirolo. También puedes comer galletas pero con poco contenido en grasas.

• Evita las comidas pesadas: Consume carnes asadas, a la parrilla o a la plancha evitando la salsa de tomate y los fritos.

• No consumas huevos fritos: Puedes comer huevos en todas sus formas menos fritos.

• Toma infusiones permitidas: Infusiones de té o té de hierbas pero preferiblemente con leche.

• Aumenta la ingesta diaria de líquidos: Toma abundante cantidad de líquido, en lo posible frío y entre horas.

Si persiste la acidez es importante consultar con el médico obstetra para que te ayude con algún antiácido, pero estas medidas alimentarias bien cumplidas y realizadas en forma permanente son sumamente importantes para hacer desaparecer esta sintomatología tan molesta.

*Puedes leer el texto original AQUÏ

2 de agosto de 2010

Ser Madre en el siglo XXI

Que fácil nos tocó a las que somos mamas en esta época, no me imagino como lo hicieron nuestras madres o peor aún, como lo hicieron nuestras abuelas y bisabuelas, sin toda la modernidad que disponemos nosotras.

Partiendo con el descubrir que estas embarazada, hoy solo nos demoramos en saber lo que te demoras en ir a la farmacia y los 3 minutos que arroja el resultado el test, en cambio nuestras abuelas al menos 3 meses y algunas no se enteraban hasta que les crecía la güatita.

Durante el embarazo, tenemos las ecografias para saber si nuestro bebé viene sano, y lo mejor podemos saber el sexo, ya no tienes que comprar ropita color verde o amarillo y puedes llamar a tu hijo por su nombre y no simplemente "bebé".

Después cuando llega el momento tan ansiado del parto, sufres con las contracciones, eso nadie lo duda, pero hasta que San Epidural aparece, pobre de nuestras abuelas que tenían a sus hijos sin nada que les aliviara el dolor del parto y para colmo seguían teniendo hijo tras hijo, pues tampoco contaban con métodos anticonceptivos efectivos. Yo sin la epidural dudo que hubiera tenido un segundo hijo, de eso estoy casi segura.

Ni hablar de los pañales, eso de limpiar, lavar y hervir los pañales de genero debe haber sido terrible, aunque me digan que soy lo menos ecológica que existe, doy gracias a los que inventaron los pañales desechables.

Y que me dicen de vivir en una época machista en que nuestras abuelas hacían todo, porque ni pensar que sus maridos compartian con ellas el cuidado de los hijos, tan distinto a lo que sucede hoy, que no es mal visto que el hombre mude, bañe o dé de comer a su hijo.

Yo sé que actualmente hay muchas mujeres que han tomado la opción de vivir su embarazo y maternidad de una forma más natural, ya sea sin conocer el sexo del bebé, con un parto natural sin analgesia e incluso algunas utilizar pañales de genero, a esas mamas las felicito y aplaudo, incluso envidio un poquito su valentía. Yo en cambio, prefiero utilizar todos los avances cientificos y tecnológicos que tengo a mi alcance y me siento privilegiada de ser mamá en el siglo XXI.