31 de diciembre de 2010

Bienvenido 2011

Ultimo día del año y todo el mundo se dedica a hacer los balances de lo bueno y lo malo del año que se va. Por lo que no me quedaré atrás, aquí les va mi recuento personal de lo que fue el 2010.

Si bien, tuvimos altos y bajos, no me puedo quejar, pues para mi fue un año bueno. Partimos con el cambio de casa, los sustos con la operación de los oídos de mi hija, una que otra enfermedad y virus de mis niños. Para el terremoto estábamos de vacaciones en el norte, lo que fue una gran suerte, porque solo vivimos un temblor fuerte, no quiero ni pensar como hubiese sido en un piso 13, con el pavor que les tengo a los temblores, corriendo y gritando histerica con los niños en mis brazos, uf, que alivio.

Para mi hija, este fue un año de cambios, empezó a ir al fonoaudiologo por lo que habla mucho mejor, tambien fue algunas sesiones con el psicólogo, lo que nos ayudo con sus pataletas. Además tuvo que adaptarse a ser la hermana mayor, lo que significo aprender a compartir, tener paciencia y tolerancia con su hermano. Aprendió a andar en bicicleta, a ponerse el pijama solita y dormir toda la noche en su dormitorio, sin pasarse al nuestro, sabe escribir su nombre y fue al cine por primera vez. Terminó de asistir al Jardín Infantil, para el proximo año ir al colegio.

Mi hijo empezó con claras muestras de ir superando su alergia, come casi todo, aunque aún no pasamos la prueba de fuego de la leche de vaca, seguro el próximo año nos ira mucho mejor. Aprendió a caminar y decir papá y mamá. También duerme solo en su dormitorio, y estos últimos días ya come solito con cuchara o tenedor. Disfruta sus juegos con su hermana, aunque aprendió a pelear y defenderse con mordiscos. Nos asustó al pasar dos veces por urgencia de la clínica, la primera por el Virus Sincicial y la segunda, la semana pasada, por una caída que le trabo un ligamento de su codo, por suerte, solucionado por el doctor en 1 minuto y sin consecuencias, nada grave, para un niño tan inquieto como él. Lejos el que más evidenció cambios en este año fue mi hijo, paso de ser un bebé a ser un niño en solo meses.

Durante el 2010, bajé un par de kilos y fui feliz. No logré dejar de fumar (aunque tampoco lo intenté). Cambié mi celular por uno topisimo, el cual a los meses se me cayó en el WC, así que termine con un celular peor al que tenía antes del topisimo. Perdí mis lentes de sol al dejarlos en el techo del auto y a la semana casi me pasa lo mismo con la cartera. Me quedé encerrada en el ascensor y pensé que moría. También le hice otro rayón al auto.

Lo mejor fue aprender a ser menos histérica y mas relajada, a tener un poco (bueno, solo un poquito) más de paciencia y ser más tolerante con mis hijos y los que me rodean, a disfrutar de cada momento junto a los que amo, porque la vida no es siempre como uno quisiera, pero en nosotros esta disfrutarla así.

En Julio, empecé a escribir este blog, el que sin pensarlo me ha traído inmensas satisfacciones, conocí a nuevas amigas y mamás, de las que solo he recibido muestras de apoyo y compresión, con las que he intercambiado opiniones, sugerencias y experiencias de vida y me he sentido acompañada y entendida. También, gracias al blog, me invitaron a ser columnista de Revista Carrusel, la cual ha sido una excelente experiencia y me tiene muy contenta.

Durante este año nuestra familia se ha fortalecido más, por eso quiero agradecer enormemente a quien me impulso a escribir, al que ha sido mi pilar durante 10 años, con quien he formado una hermosa familia y amo con toda mi alma, mi marido. Al que muchas veces he querido dedicar un post, pero él no me deja (cree que saldrá mal parado, jeje). Mi vida, mil gracias por todo, te amo.

Para terminar, deseo enviar un caluroso y afectuoso saludo, a todos ustedes, que el año que comienza venga cargado de prosperidad, salud, felicidad y amor, que lo malo que nos haya pasado durante el 2010 quede atrás y llenemos el futuro de vibras positivas. Porque, como dicen por ahí: "Lo mejor esta por venir". Bienvenido 2011.

Nos seguiremos leyendo el próximo año, un gran abrazo y Feliz Año Nuevo!

29 de diciembre de 2010

Reflexiones Post-Navidad

Como escribí en el post anterior, desde que nacieron mis hijos, hemos tratado de enseñarles valores como la solidaridad al entregar felicidad y amor a otros en época navideña, así como no caer en el consumismo comprando miles de regalos.

Pero después de ver la noche del 24 de diciembre, el árbol lleno de regalos, me quise morir. Porque, que sacábamos explicarle a mi hija que el Viejito Pascuero le traía un regalo para ella y uno para su hermano, si había como 5 para cada uno.

Tenía mucha razón lamamadeunabruja cuando me comentó el post, de que lo difícil era luchar contra tíos, abuelos y familiares para que no llegará cada cual con un regalo. Y lo veo bastante imposible, cuando cada familia tiene sus propias costumbres y valores.

Por cierto, mi hija feliz al ver tantos regalos, aunque un poco confundida, incluso me comento: "parece que el Viejito pascuero se equivocó, porque no me trajo un solo regalo, como a los niños del Cascanueces (justo el martes habíamos ido al Teatro Municipal a ver el ballet), sino que me trajo muchos", jaja, inocente ella.

El otro tema que he estado reflexionando, es lo de abrir los regalos el 24 en la noche. Como la Navidad la pasamos con la familia de mi marido, la costumbre de ellos es cenar  y esperar las 12 de la noche para abrir los regalos.

Este año cenaron en mi casa, por lo que serví la cena temprano y apure el abrir los regalos a las 23:00 hrs, mi guatón estaba durmiendo desde las 21:00 hrs, pero mi pobre hija impaciente y aguantando el sueño hasta que el Viejito pasara repartiendo los regalos. Lo que resulto que a los 10 minutos de abrirlos, estuviera mal genio e irritable solo por el cansancio. Lo que es super comprensible, obvio.

Después de un par de días reflexionando y conversando con mi marido en la manera de solucionar estos temitas, creo que ha salido algo de humo blanco.

En el tema de los regalos de la familia, creo que seguiremos el consejo de una amiga, a su hijo le dice que Papa Noel (porque vive en Francia) le trae solo un regalo y el resto se los regalan los tíos, abuelos, etc. Me encanto la idea, es más, nosé porque no lo hice así antes, si al final a la familia le gusta que los niños sepan que les regalaron algo.

Ahora lo de abrir los regalos el 24, ya casi tengo convecida a mi hija que el próximo año los abra en la mañana, así como lo hizo su hermanito este año y así también como la Cerdita Olivia (y muchos otros dibujos animados que por suerte abren los regalos en la mañana, jeje) y creo que le gusto la idea, al fin y al cabo nunca logramos ver al Viejito cuando deja los regalos. Para eso también estamos barajando la idea de ir a cenar sin los niños, o bien organizar un almuerzo familiar el 25 y así compartir con ellos.

Bueno, al menos tenemos todo un año para pulir estas ideas, pero de que las cosas en esta familia (mi marido, yo y los niños) van a cambiar, oh yes, que lo harán. Pues no hay nada más lindo que tener nuestras propias tradiciones y costumbres de como celebrar la Navidad.



24 de diciembre de 2010

Evitando el Consumo Navideño

Diciembre, para muchos el mes más estresante del año. Los malls, tiendas y supermercados atestados de personas la mayoría apurada, mal genio e impaciente. Vemos padres desesperados comprando, otros endeudándose más de la cuenta por dar a sus hijos los regalos que piden, muchos tristes pues no tienen como regalar. Somos bombardeados diariamente por publicidad que fomenta el consumismo y con mensajes que dan a entender que la Navidad sin regalos no tiene sentido.

Por eso cabe preguntarse ¿Cuál es el verdadero sentido de la Navidad?. Eso fue lo que con mi marido nos preguntamos cuando se acercaba la primera Navidad de mi hija, hace ya 4 años.

Para los creyentes en Dios, lo importante debería ser el nacimiento de Jesús, al menos eso pienso. Pero para nosotros, que no somos creyentes, fue difícil decidir que inculcaríamos a nuestros hijos sobre la celebración de Navidad. Lo que si teníamos claro, es que evitaríamos entrar en la desesperación de buscar regalos y promover el consumo despiadado.

Como familia decidimos, que nuestros hijos deberían aprender que hay mas felicidad en entregar que en recibir, por eso cada año vamos al correo a escoger una carta para hacer un regalo a algún niño que no pueda recibirlo, el mismo 24 de diciembre antes de cenar vamos junto a mi hija (mi hijo es muy pequeño aún) a entregarlo, le explicamos que el Viejito Pascuero no puede dar regalos a todos los niños y es por eso que lo ayudamos. Mi hija cuenta con mucho orgullo que entregó regalos a otros niños y que quedan muy felices.

Tampoco hacemos un festín de regalos después de cenar, solo lo reciben los niños, no nos entregamos regalos entre adultos. Mi hija sabe que el Viejito le trae un regalo para Navidad, y no le escribe carta ni pide regalos. Para ella cada navidad es una sorpresa al abrir su regalo. Independiente que luego reciba más regalos del resto de la familia, ella solo espera un regalo y es feliz.

Lo importante es pasar una linda noche, reunidos en familia, que nuestros hijos y nosotros mismos no seamos participes de este sistema que fomenta el apego a lo material, por sobre la unión, amor y alegría que debería reinar en Navidad.

Con esta reflexión, quiero desearles a todos una muy Feliz Navidad, que sea una noche especial junto a sus familias y seres queridos, no olviden que muchas veces un abrazo o un "te quiero", puede ser el mejor regalo que podemos entregar.
 
Un gran abrazo para ustedes.

20 de diciembre de 2010

Un Regalo Especial

Desde que mi hija entro al jardín, hace ya dos años, nunca nos habían pedido que lleváramos algo, lo máximo era llevarlos disfrazados dos veces al año, o un Cd con su música favorita. Y debo reconocer que eso me encantaba, pues muchas veces vi a un par de amigas a última hora consiguiendo o comprando algo que habían pedido las tías de su jardín.

Bueno, eso fue hasta hace unas semanas atrás, pues últimamente han pedido un par de cositas y me he visto al igual que mis amigas buscando o consiguiéndomelas a última hora, jeje

Como este viernes es la Celebración de Fin de Año, nos pidieron a los padres que lleváramos un juguete de regalo a nuestros hijos, para entregarles ese día en la fiesta, lo particular de este juguete es que no debía ser comprado, sino confeccionado por nosotros, podía ser un títere, una pelota de trapo, un robot de cartón, etc.

Debo reconocer, que al principio me dio mucha lata, porque no se me ocurría que hacer, pues quería algo original y especial, mi primera opción fue hacer un títere de mano o bien unos títeres de dedo en Goma Eva, pero buscando en internet encontré unos binoculares hechos de tubos de papel higiénico, y me encantaron.

Así que, cuando llego mi marido, le dije que tenía que hacer los binoculares y yo haría un par de títeres de dedo, obvio, si en la comunicación se les pedía a los padres hacer el regalo, no a la mamá, por lo que tenía que hacerse participe, jeje. Cuando le mostré la foto de los binoculares, los encontró bonitos, pero como no tenía rollos de papel y si tenía de toalla nova, decidió que era mejor le hace un catalejo.

Manos a la obra: 3 rollos de toalla nova, papel lustre, cartón corrugado, mica, cola fría y el ingenio de mi marido. Después de un par de horas el resultado fue un lindo catalejo. Lo que me hizo pensar, que esto de jugar a Art Attack o Mr. Maker, no es tan aburrido después de todo, y aún más divertido debe ser, si lo hacemos con nuestros hijos.

Porque la verdad, tanto juguete a pilas limita un poco la imaginación de los niños, por lo que decidi que los binoculares lo haremos juntas con mi hija, así pasaremos un tiempo creando, pintando y ensuciando un poco, jeje.

Lo importante, es que con solo unos pocos, sencillos y económicos materiales, más una pequeña cuota de amor e imaginación, el viernes mi hija tendrá un regalo original y muy especial.

16 de diciembre de 2010

Guía de la Buena Esposa

Hoy quiero compartir con ustedes este manual con 11 reglas para mantener a tu marido feliz, que me llego por mail, el cual encontré muy divertido y no dejo de sorprenderme lo machista que es. No se si es real o falso, según estuve revisando en google, este folleto de 1953, se entregaba en España a las mujeres que hacían el Servicio Social en la Sección Femenina.

Espero sus comentarios, la verdad es que cuando lo leí, me reí a carcajadas, primero por lo insólito de las reglas y segundo por que me di cuenta que no cumplo con ninguna de ellas, ¿será por eso que el mail me lo mandó mi marido? jajajaja














13 de diciembre de 2010

Mi hija no quiere comer!!

Muchas veces me he preguntado que es peor, que un hijo sea malo para comer o que tengas que ponerle candado a tu refrigerador por que tu hijo se come hasta las intenciones. La verdad es que nunca he podido responderme, pero dada mi experiencia, el que mi hija no comiera era una verdadera angustia.

Cuando empezó a comer sus primeras papillas no tuvimos ningún problema, alrededor del año y medio empezaron las complicaciones, meterle la primera cucharada era un show, cuando lograbas que comiera una cucharada se comía el resto sin rezongar, pero luego no quería comer picado, solo papillas, la pediatra nos dijo que siguiéramos con papillas, y poco a poco fuimos dándole más picado.

Aun recuerdo el día exacto cuando dejo de comer, fue un mes antes de cumplir los 2 años, así sin más no quiso comer, pensamos que era algo pasajero, pero siguió así durante días y meses, su leche se la tomaba sin problemas y suplíamos su inapetencia a las comidas, con bombas de postre de fruta y cerelac, o bien con yogurt. Pero si de mi hija hubiese dependido, se alimentaría solo de lácteos.

La pediatra nos receto un estimulador del apetito, pero no sirvió de nada, las comidas se transformaron en una lucha constante, la perseguíamos por toda la casa para que comiera un par de cucharadas. Solo quería comer carne, un trocito de jamón o vienesas, nada más, y no les exagero cuando cuento esto, ni siquiera comía golosinas, cuando íbamos a un cumpleaños, comía un par de dulces, una mascada a un cuchuflí, un par de papas fritas y la torta ni la probaba.

Mi nivel de stress y angustia aumentaba cuando se acercaba la hora de comer, ver que faltaba poco para su comida me daba pánico. Que no intentamos, pasamos por castigarla, entretenerla viendo televisión, obligarla a comer, dejarla sin comer, etc, todos los días intentábamos algo distinto.

Fue en nuestra desesperación que la inscribimos en un jardín, pensando que si estaba con otros niños y comían juntos, sería un estimulo. Algo funciono, empezó a comer un poco más, al menos en el jardín comía un poco de fruta. Pero en nuestra casa seguía igual.

Y lo increíble de todo es que nunca estuvo bajo peso, siempre se mantenía en el límite de las curvas de crecimiento. Entre todas nuestras estrategias para que comiera, una vez la llevamos a comer comida chatarra, pero aunque no lo crean, solo se comió dos papas fritas!!!

A mitad de este año decidimos asesorarnos por una psicóloga, que nos diera pautas y ayuda de cómo enfrentar el tema de las comidas y las pataletas (pero eso da para otro post). Y cuanto nos ayudo, mi hija no tenia rutina ni hábitos para comer, comía en cualquier lugar, obvio contar que comiera, le daba en la pieza o viendo tele.

Lo primero fue establecer reglas y consecuencias de sus actos, en este caso el de no comer. Una de las reglas fue que solo se come en la mesa, sin televisión ni distracción. También muy importante fue establecer un castigo o consecuencia cuando no comiera, pues al estar todos los días improvisando, lo único que hacíamos era confundir y darle inseguridad a mi hija, pues ella no sabia como íbamos a reaccionar si no comía. Lo otro que funcionó muy bien, fue comprar un juguete, el cual era su premio o estimulo positivo, solo jugaba con ese juguete si comía y por un tiempo limitado (por ejemplo 10 minutos), luego el juguete se guardaba, y se sacaba hasta la próxima comida.

Fueron muchos cambios los que tuvimos que hacer y también mucha constancia y paciencia. Nos explicó la psicóloga, que lo peor era demostrar mi angustia y desesperación, pues eso se lo transmitía a mi hija. Reconozco que no fue fácil, pero gracias a las pautas y tips que nos entregó, las cosas han cambiado.

Hoy mi hija come en la mesa, sin quejarse, come fruta, arroz, fideos, entre otros. Ya no necesitamos el juguete como premio. Claro no digamos que come de todo, pues los milagros tampoco existen, pero me conformo con que al menos coma un poco más variado y balanceado. Y la hora de la comida no sea una lucha.

Y para que vean que la vida se encarga de balancear las cosas, así mi hijo menor, se come todo lo que le des. Por lo que estoy segura que, en cuanto supere su alergia alimentaria y pueda comer de todo, mi hija hará un pacto con él y le dará la comida que no le gusta, jeje.

11 de diciembre de 2010

Preguntas y más preguntas

A medida que los niños crecen, también crece su curiosidad, todo lo necesitan saber, y lo peor, es que ya no los puedes engrupir con cualquier respuesta, que para ellos no sea lógica. Bueno, al menos mi hija es así, cualquier comentario que haga, pregunta: ¿que pató mamá? (porque no pronuncia la S aun), y el ¿porqué? ya vendría siendo su palabra favorita.

Así también, hay preguntas que la verdad no sé como responder, o bien me dejan descolocada, aquí les dejo dos ejemplos:

Mientras le contaba el cuento de la Caperucita Roja, en la parte donde la mamá manda a la Caperucita a la casa de la abuelita por el bosque, mi hija me dice:

Hija: pero mamá!, ¿porqué se fue sola por el bosque?
Yo: ?????? cri - cri.... mmmm, porque la mamá le dijo que fuera a ver a la abuelita.
Hija: pero como! si los niños no deben salir solos!!
Yo: PLOP!

Hace un par de días, me estaba diciendo que había una canción para "el niñito Jesús" (más requete plop, porque yo de Dios o Jesús nada le he hablado, seguro fue en el Jardín) que me la iba a cantar. Después que la cantó (era el villancico del Tamborilero), me dice:

Hija: viste que linda la canton, es del niñito Jesús, que era pobre...
Yo: Si hija, muy linda la canción.
Hija: mamá, y porque era pobre?
Yo: pucha, mmmm, porque no tenían plata....
Hija: y porque no tenían plata?
Yo: porque eran pobres...
Hija: Sí mamá, si eso lo sé, pero porque eran pobres??!!!

Y ahí quede, porque no supe que responder, ni modo que le dijera: porque su papá era carpintero y esa profesión no es tan lucrativa como ser doctor. O decirle que es culpa del capitalismo y la globalización, jajaja
la verdad es que me quede en blanco, creo que le cambie el tema o algo así.

Así con mi hija la preguntona, que me obliga a ser cada día más rápida y creativa en mis respuestas, porque la palabra "no sé" no es valida para ella.

6 de diciembre de 2010

Adios a los Pañales!!

Llego el verano y los días de calor, y muchas mamás comenzaron o comenzarán con el ritual de sacar a sus hijos los pañales y que aprendan a ir al baño solitos, es una tarea ardua, quizás a muchas les resulte fácil y a otras no tanto. Esta semana quiero compartir con ustedes mi experiencia.

Recuerdo haber leído muchos artículos de especialistas y también de otras mamás sobre el tema, recibí mil consejos, de lo que debía y no debía hacer. Pero la verdad, cuando llego el momento solamente seguí mi instinto.

Lo primero, fue explicarle a mi hija que ya era una niñita más grande, por lo que ya no iba a usar más pañales, por eso íbamos a ir de compras para decorar su baño y dejarlo lindo para que ella lo usara. Fuimos juntas y compramos cortinas y accesorios. También compre un adaptador de baño - porque si algo tenía claro, es que no le compraría vasenica ni esos wc chiquitos que tienen sonidos - así que encontré un adaptador que tenía una escala, podía ponerlo sola en la taza y subir.

Otra cosa importante era que esto no tenía vuelta atrás, me demorara un día o dos meses en enseñarle a avisar, jamás le volvería a poner los pañales (bueno excepto en la noche, obvio). Por lo que me abastecí de muchos calzoncitos y un par de chalitas de goma.

Mi prima me aconsejo que cada vez que ella avisará la premiara, como en ese tiempo le encantaban las almendras, le tenía un frasquito con almendras y le daba un par cada vez que iba al baño.

Otro punto importante, fue jamás retarla cuando se hiciera pipí, cada vez que se hacía, contaba hasta cien (porque como saben, la paciencia no es mi mayor virtud, jeje), y le decía que no importaba que se hiciera pipí, que para la próxima me tenía que avisar (claro, como si de verdad no me importara estar trapeando el piso, cambiándole la ropa o lavándola de la cintura para abajo… en fin, a veces una mentira piadosa no es malo).

El primer día, le dije que si tenía ganas de hacer pipí, me avisará, como pueden imaginar, eso nunca sucedió, se hizo muchas veces en el día. Los días siguientes fueron casi iguales, con la excepción que me aviso un par de veces, pero cuando íbamos al baño, me decía que no quería y la dejaba en el piso y se hacía. Se hizo pipí en la alfombra, en el auto, en la piscina, en el pasto, en el piso flotante y donde se puedan imaginar. Eso habrá durado unos 3 a 4 días, hasta que para mi sorpresa y gran asombro, me empezó a decir: “mamá: pipí!”.

Y de ahí en adelante, fue todo más fácil, como es lógico los dos primeros meses, se hizo pipí un par de veces, sobre todo cuando estaba entretenida jugando, se le olvida ir al baño, o bien cuando quería ir, ya era demasiado tarde.

Definitivamente el proceso de mi hija fue corto, aunque no puedo decir lo mismo con respecto de quitarle los pañales de noche, eso me costó un poco más de un año.

Suerte para todos los padres que están comenzando esta etapa y no olviden tener mucha paciencia y tolerancia, evitar la ansiedad y los castigos, que esto sea para nuestros hijos un aprendizaje y no se transforme en algo traumático.

Y como siempre digo, cada niño es distinto, por lo que cada proceso va a ser diferente. Lo importante es que, se demoren un día o un mes, al final superarán esa etapa y nosotras estaremos orgullosas de ellos.

1 de diciembre de 2010

En Buenas Manos

Hace unos días nos vimos inundamos en las redes sociales, en especial en Facebook, de fotos de dibujos animados. La idea era cambiar nuestras fotos de perfil, por la imagen de algún personaje o dibujo animado que nos recordara o fuera el favorito de nuestra infancia. Todo esto con el fin de apoyar: La Lucha Contra La Violencia Infantil.

Por eso que quiero compartir con ustedes un vídeo que ví la semana pasada en un blog amigo. El vídeo corresponde a una campaña televisiva en España contra el castigo físico infantil.

A mí me encanto, sobre todo el lema: "Tus Manos son para Proteger". Seguramente trataré de ver este vídeo más seguido y cada vez que mis hijos me tengan al borde del colapso, jeje





Gracias a Creciendo con David  que publicó este vídeo en su blog, gracias por compartirlo.






29 de noviembre de 2010

Buscando un Jardín

En unas semanas más, mi hija termina una etapa de su vida: El Jardín, y el próximo año irá al colegio. Aún recuerdo cómo fue que decidimos que entrara al Jardín con solo 2 años recién cumplidos.
Con mi marido, teníamos la idea que no entraría al jardín, sino que iría directamente a Pre-Kinder. Como tengo la suerte de no trabajar, no era una prioridad el que fuera, pues yo la cuidaba y la llevaba todos los días a jugar al parque o con sus amiguitos del condominio, incluso en invierno, nos turnábamos con las otras mamás para que jugaran un día en cada casa, así que tenía una interacción diaria con otros niños.
Pero al año y medio, se puso super mala para comer, mala, mala, no comía casi nada, solo tomaba leche y yogurt, incluso tomando estimulador del apetito no comía. Como nada nos daba resultado y tratando de buscar alguna solución, pensamos que si iba al jardín y almorzaba allá, con otros niños, eso la estimularía a comer mejor.
Así que decisión tomada, salí inmediatamente al otro día a buscar jardín. Pensé que sería muy fácil, pero estaba muy equivocada. Fue una larga semana en la que recorrí cerca de 7 jardines, buscando el que fuera perfecto, más que mal, les dejaría en sus manos a mi tesorito durante todas las mañanas, 5 días a la semana.
Y me lleve varias sorpresas en el camino, en algunos tan solo con el recibimiento, me asustaron; otros con los baños sucios, o a los niños sirviéndoles cereales directamente en la mesa (ni siquiera en una servilleta o plato) como quien alimenta pollitos, en otros los de sala cuna mezclados con los del nivel jardín, ventanas en segundo piso sin mallas de protección, etc, etc.
Estuve toda una semana recorriendo establecimientos, hasta que llegué al jardín que esta mi hija ahora. Y tan solo al entrar me encanto, me atendió la directora, un amor, me dio un recorrido por todo el jardín, incluso fuimos al otro día para que mi marido lo conociera. Todo lo que yo esperaba de un jardín lo encontré ahí, lo mejor es que a los niños les preparaban el almuerzo, según una minuta mensual que enviaban a los padres, los baños estaban bien aseados y eso era muy importante para mí, pues mi hija sufría de reflujo urinario y tenia facilidad para las infecciones urinarias, así que había que tener cuidado con sus mudas. Un patio chiquitito, pero acogedor. Y unas educadoras muy amorosas.
No nos costó decidirnos por este jardín, a la semana siguiente, los primeros días de octubre, mi hija tuvo su primer día. Claro que como cualquier niño, lloró un poco los primeros días, pero a la semana ya le encantaba ir.
De eso, hace ya dos años, en los que aprendió a compartir, a ser más independiente, ir al baño solita, dejar la mamadera y tomar en vaso la leche, a comer frutas y vegetales, aprendió canciones y bailes, más sobre los números y las letras, a dibujar y pintar, a explorar y hacer amigos. Cada día lo disfrutó a concho, no hubo uno, en el que no quisiera ir al jardín.
Creo que no hay un jardín perfecto, pero este fue el jardín perfecto para mi hija, en el que la estimularon y respetaron sus tiempos y procesos, también le dieron cariño y afecto, y eso como mamá una lo valora y agradece.
La semana pasada, se celebró el día de la Educadora de Párvulos, va mi agradecimiento a todas las ejercen tan linda profesión, porque son un pilar fundamental en la formación de nuestros hijos. En especial a: Pauli, Marce, Pati y Quena, las educadoras del jardín de mi hija, mil gracias por la dedicación, paciencia y amor entregado, y sobre todo por ayudar a que mi hija sea una linda y mejor persona, las extrañaremos!

25 de noviembre de 2010

Expo Bebé y Niños 2010, 100% Mamá te regala invitaciones!!



Este viernes 26, sábado 27 y domingo 28 de noviembre, se realizará la XV versión de la Expo Bebé, uno de los eventos más importantes dedidado a los recién nacidos, niños y mamás del país.

Participarán más de 70 empresas del rubro, con interesantes lanzamientos de artículos y convenientes ofertas. Además constará con show en vivo, uno de los más importantes será Cantando Aprendo a Hablar, Zona de juego de PlayStation, Granja Educativa Buin Zoo, Spa y Centro de belleza para niñas, Casting de niños y niñas para campañas publicitarias, entre muchas otras novedades y entretenciones.

La Expo se realizará en el Parque Casa Piedra, en Av. San José Maria Escrivá de Balaguer 5600, Vitacura; en horario de 11 a 20 hrs, la entrada tiene un valor de $4.000-. 2X1 con el Club de Lectores de Mercurio. No dejes de asistir a tan entretenido evento.

100% Mamá, les tiene de regalo 20 invitaciones dobles para asistir a la Feria, solo deben dejar un comentario con su nombre y correo, yo me contactaré con las ganadoras vía mail. Con esto también, quiero agradecer a todas las que diariamente leen, comentan y siguen mis vivencias como mamá.

24 de noviembre de 2010

Amigos Imaginarios II

Se recordaran que en una entrada anterior, escribí sobre Pilen y Pilun, los amigos imaginarios de mi hija, bueno, quiero compartir una conversación que escuche entre mi hermana, la Caco, y mi hija:

Caco: Oye, ¿ya no juegas con el Pilun y el Pilen?

Mi Hija: Sí, pero el Pilun esta en otro país, con su abuelita, la esta cuidando.

Caco: ahhh, yo pensé, que ya no estaban.

Mi Hija: No poh... si están...

La conversación fue más larga, pero me demore tanto en escribirla que olvide lo otro, jajaja

Cada día me asombra más la imaginación de mi chanchita, al parecer, aún no piensa deshacerse de sus amigos, jeje

22 de noviembre de 2010

Tardes de Juego

Desde que mi hija tenía un año, tenemos la costumbre de bajar todos los días en las tardes, a jugar al patio del condominio donde vivimos, ahí se encuentra con sus amiguitos, juegan en la arena, corren y se divierten. Esta rutina solo se ha visto interrumpida en los meses de invierno, cuando hace mucho frio, vacaciones o bien los meses que asistió jornada completa al jardín.

Con la llegada de la primavera y el grato clima que hemos tenido esta última semana, ya no existen excusas para tener a los niños encerrados en casa. Claro antes era mucho más fácil y relajado, ahora con 2 hijos, y el más pequeño recién caminando, es realmente agotador.

Recuerdo que cuando volvíamos del patio, mi hija venia muerta de cansancio de tanto correr y jugar, cenaba, la bañaba, y se dormía temprano. En cambio ahora, soy yo la que llego rendida, deseando un rico baño y acostarme.

Es que mi hijo es imparable, puede jugar un rato tranquilo en la arena con los baldes, pero ligerito se aburre y quiere caminar y escalar en todos lados, como no es un experto en el arte del caminar, debo andar detrás de él, pendiente que no vaya a caer muy feo. Así que eso de sentarme a conversar, mientras ellos juegan, como lo hacía con mi hija, es imposible.

Bueno, mención aparte es contar que voy y vuelvo cargada como un “equeco”, porque mientras más grandes los niños, más cosas quieren llevar a jugar, ya no basta con la bolsa con los baldes y palas, ahora también hay que llevar la patineta, el coche de muñecas, las muñecas, barbies, etc, etc.

Otra cosa, es la lucha diaria por aplicarles el bloqueador solar y ponerles los sombreros, porque podré ser muy despreocupada y relajada en muchas cosas, pero con el sol no transo, nadie baja al patio sino se ha puesto el bloqueador.

Lo que más me gusta de salir todas las tardes con mis hijos, es que ellos se divierten un montón y además son horas que dedico completamente a estar junto a ellos, sin ningún tipo de distracción. Aunque eso implique terminar mi día agotada.

18 de noviembre de 2010

Bloqueadores Solares

Como soy un poco obsesiva con esto de la relación del sol y mis hijos, siempre me preocupo de ponerles protector solar y sombrero cuando salimos de la casa.

Ayer mientras esperaba que mi hija terminara su sesión con la Fonoaudiologa, leí un pequeño reportaje en Publimetro que habla sobre la nueva rotulación de los envases a partir de noviembre y sobre los mitos y verdades de los bloqueadores solares.

En vista que ya estamos ad-portas del verano y estas últimas semanas hemos disfrutado de lindos días de calor y sol, quiero compartir algunos de los puntos que leí y me parecieron interesantes en este artículo:

1.- Estos productos aparecen como protectores solares y no bloqueadores pues “ninguno puede bloquear 100% el sol”.

2.- Ningún protector es resistente al agua. Por eso cada vez que se moje debe volver a aplicar el producto.

3.- Al aplicar el protector, no hay que dejar blanca a la persona. Se aplica igual que una crema.

4.- No es necesario poner el protector con muchos minutos de anticipación. Se aplica y se puede exponer al sol de inmediato.

5.- El protector solar también puede dejar un co­lor dorado en la piel. Así que es recomendable para aquellos que quieren lograr el tostado perfecto.

6.- Este producto puede llegar a durar hasta 3 años si es guardado en un buen lugar y siempre que no supere la fecha de vencimiento.

7.- En la playa o la piscina nunca se debe dejar el protector expuesto directamente al sol.
 
Para los que quieran leer el articulo completo aquí dejo el link:
 
Además les dejo otros enlaces sobre los cuidados de los niños con el sol, sacados de la web:
 
El sol y los niños de Mundo Mamá
Verano con niños de Ser Padres 

16 de noviembre de 2010

Mamás Blogueras

Como muchos saben, desde agosto tengo el honor de ser columnista de la Revista Carrusel en su versión digital, lo que me ha traído muchos satisfacciones y me tiene muy contenta.

Hoy quiero compartir con ustedes que Revista Carrusel en su edición impresa del mes de Noviembre, en su reportaje principal esta dedicado a las "Mamás Blogueras". Aquí cuatro mamás (dos chilenas, una mexicana y una venezolana) contamos nuestra experiencia blogueando.

Los dejo invitados a ver el articulo, donde cuento mis motivaciones y satisfacciones al ser una mamá bloguera, y también conocer y seguir los blog de estas otras mamis.

pag. 10 al 14

15 de noviembre de 2010

Al estadio, al estadiooo

El domingo mis hijos tuvieron su primera experiencia futbolística en vivo, fuimos al estadio. Aprovechando que al parecer el clima ya se esta estabilizando y empezaron los días lindos, decidimos ir por el día a la costa, así los niños disfrutarían del puro aire marino.

En la mañana preparamos las cosas, que obvio eran varios de bolsos, porque cuando uno sale con niños imposible llevar solo la cartera. Después de cargar el auto, partimos cerca de las 11:00 am. Viaje non stop para almorzar en Con Con.

Después de un almuerzo nada espectacular, amenizado por la cantalera, cada un minuto, de mi hija diciendo: "quiero meter las patitas al agua", y mi hijo agarrando y tirando al piso cuanta cosa había sobre la mesa. Nos fuimos a la playa un par de horas, y ya alrededor de las 16:00 hrs. rápidamente salimos rumbo a Valparaíso, al estadio, pues el partido comenzaba a las 4 y mi marido ya iba desesperado pues íbamos a llegar tarde.

En cuanto al fútbol, en esta familia estamos divididos, mi marido es hincha de corazón del Wanderers de Valparaíso, un equipo pequeño y no muy popular (cuando lea esto me va a matar, jejej) y yo hincha del gran y mejor equipo de Chile el Colo Colo. Desde siempre él quisó que nuestros hijos fueran hinchas de su equipo, recuerdo que cuando nació mi hija, le compro hasta ropa con el logo del Wanderers y a mi hijo tambien le regalo un body y gorrito de recién nacido.

Claro no sirvió de mucho, porque mi hija es colocolina igual que todas las mujeres de mi familia (mi mamá, mi hermana y mis primas), siempre me esta diciendo que eso no le importa mucho a él, pues cuando empiece a llevar a mi hija al estadio a ver los partidos ella se cambiara de equipo, bueno tengo que destacar que aunque quiso que le compraran una pulsera, una bandera y un gorro, igual mi princesa dijo que le gustaba el Colo Colo.

Pero lejos lo que más capto la atención de mi hija fueron los barristas, que saltaban y cantaban todo el partido, creo que se paso la mayor parte del tiempo viéndolos, claro realmente son un espectáculo. El que si me impresiono fue mi hijo, pues pensé que el pobre no iba a aguantar estar sentado en brazos durante una hora y media, pero él disfrutó cada vez que su papá gritaba y lo levantaba o saltaba para celebrar los goles o casi goles.

Pasamos un lindo día en familia, y que volveremos a repetir, esta vez eso sí, iremos a ver un partido de los grandes, pues ver al Colo Colo jugar, si que será un gran espectáculo, jeje

12 de noviembre de 2010

Superando la alergia

En algún post anterior comente que mi hijo menor sufre de APLV (Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca) desde los 2 meses. Poco a poco ha ido superando esta alergia, y hoy quiero narrar su experiencia.

Cuando era un bebé, cerca de cumplir el mes, comenzó a sufrir de muchos cólicos, lloraba casi todo el día, además noté que su caquita era de muy mal olor y con mucosidad, luego de llamar a su pediatra y comentarle esto, me recomendó visitar a un Gastroenterólogo, pues podía sufrir de alergia a la leche o reflujo, y era mejor que lo tratara un especialista.

Al ir donde el doctor, inmediatamente me mando hacer exámenes, pues con todo lo que le comente, él creía ciertamente que podía ser algún tipo de alergia alimentaria, claro que mientras esperábamos los resultados de los exámenes, empezó a tratarlo por reflujo, pues devolvía leche y tenia síntomas de sufrir también de esto. Pero al cabo de 7 días, seguía con cólicos, y sin dormir bien, y la caquita seguía igual. Ahí empezamos el tratamiento para la alergia, como mi hijo tomaba solo leche materna, lo primero fue ponerme a dieta libre de leche y sus derivados, frutos secos, soja, carnes rojas y trigo.

Fue difícil al comienzo, debía leer minuciosamente cada etiqueta de los alimentos, pues lo más increíble contenía leche, suero de leche o trazas de leche. Después de 10 días de dieta estricta, casi alimentándome de unos cuantos alimentos, los síntomas y cólicos empezaron a disminuir. Claro, no siempre había días buenos, algunos lloraba mucho de dolor, y tenía que analizar todo lo que había comido ese día o días anteriores.

Paralelamente, cambie de gastro, me recomendaron una muy buena, que además era especialista en este tipo de alergia alimentaria. Con ella comenzó a ir todo mucho mejor, me ordeno bien lo que debía comer, y hacia control a mi hijo cada mes. Claro que lo primero que me dijo es que alargara la lactancia exclusiva al máximo. Así fue hasta los 8 meses, cuando introducimos la leche artificial aislada de la proteína, que aparte de ser malísima, es super cara.

A los 6 meses, empezó a comer, partimos con verduras, y solo aquellas que yo había comido y sabia que no le hacían daño, también empezó con las frutas. Todo bien, durante 10 días no hubo reacción negativa. Luego probó el pavo, el pollo, el arroz y el trigo. Llego el momento de probar las legumbres, porotos y garbanzos super bien, pero las lentejas le provocaron mucho dolor de guatita, así que fueron eliminadas de su dieta. Hasta el momento nos ha ido bastante bien con los demás alimentos que hemos incorporado como el huevo, el pescado y la soja. Es un proceso lento, cada alimento nuevo que uno prueba, bebe hacerse uno a la vez, por si alguno le provoca alergia, saber cual fue.

Ahora a fin de mes tenemos la prueba de fuego, probar las carnes rojas, si nos va bien, podremos probar la leche.

Narrar todo lo que hemos vivido con esta enfermedad, da para escribir muchos post, y espero más adelante volver a escribir sobre esto. Pues hay que tener muchos cuidados, por ejemplo las vacunas y medicamentos, o bien en mi caso, educar a mi hija de 4 años, sobre los alimentos que le hacen mal a su hermano, no dejar leche o dulces cerca de él.

La APLV, es una enfermedad cada vez mas común entre los recién nacidos, lo importante es detectarla lo más temprana posible, para evitar daños al intestino. Muchos niños la superan entre los 2 y 4 años.

En el caso de mi hijo, creo que no ha sido tan severa, y vamos bien encaminados. Claro nunca se debe cantar victoria antes de tiempo, pero esperemos que sea así.

Para los que quieran saber más de este tema les recomiendo la pagina de la Fundación Creciendo con Alergias Alimentarias, es una organización creada y constituida por padres de hijos que tienen o tuvieron alergias alimentarias, han sido de gran apoyo para mi familia, hacen charlas educativas y orientan a los padres con información a base de experiencias reales. Además están en Facebook y Twitter, por si desean tener más información.

Twitter: @creciendoconale

10 de noviembre de 2010

Oficialmente: ya camina!!

Por fin, mi hijo ya camina, estamos todos muy felices, adiós andador. Desde el lunes ya camina por todo el departamento, sin ayuda, se agacha a recoger juguetes sin perder el equilibrio, lo que también me ha dado mayor libertad a mi.

Ya no esta todo el día pidiendo brazos o la mano para ir donde el quiera. La que no esta muy feliz eso si, es mi hija, pues la persigue a todos lados, y desarma sus juegos, o bien le quita sus juguetes.

Aunque también debo estar muy pendiente de lo que hace, pues es muy inquieto, al contrario de su hermana, que se sentaba a jugar tranquila. Siempre me dijeron que los niños eran mas inquietos que las niñitas, y lo he comprobado.

Le encanta andar subiendo o trepando en sillas y muebles, se mete debajo de la mesa, tira todos los cables y abre todas la puertas, le fascina entrar al baño y meter la mano en la taza de baño. Así que debo mantener cerrada las puertas del baño y de mi dormitorio, pues sacar los dvd y cds es su mayor entretención.

Pero me encanta verlo tan independiente, y no andar colgado a mis faldas todo el día, jeje. Claro que todo tiene un poco de nostalgia, pues ahora ya no necesita tanto de su mamá, y he notado que ahora su gran admiración esta siendo su hermana, con la que desea jugar todo el día e imitar todo lo que ella hace.

Si mi hija se va a jugar a su dormitorio, allá parte él a jugar con ella, si se pone a ver Tv el se sienta a su lado a ver tv. Se deja peinar o pasear en el coche de muñecas de ella. Claro, hasta que se aburre y le empieza a quitar los juguetes o pegar, y ahí es donde empieza el griterío de mi hija: "mamá: me quita los juguetes", "mamaaaaa, me esta tirando el pelo", "mamaaaaaa, me pego"..... jajaja

Pero así es la relación de los hermanos, así como pelean, al rato andan abrazados dándose besos, y cada día que pasa van a poder compartir mas juegos y entretenciones, ya en unos meses veré a mi hijo corriendo y saltando tras su hermana.

6 de noviembre de 2010

Virus y más Virus....

Este año nos ha tocado pesado en cuanto a enfermedades con mis hijos. Después de pasar un invierno casi invictos, desde agosto no hemos parado, no salimos de una para entrar en otra. Quiero a los virus lejos de mis hijos y de mi hogar, ahora ya!

Ya no sé si culpar al clima, a la primavera o que mis hijos no tienen defensas. A estas alturas no sé si comprar acciones de la papelera, por todos los pañuelitos desechables que gasto o bien acciones de la clínica, porque entre tanta visita al doc y tantos exámenes soy su mejor clienta.

Claro, y cuando uno tiene dos hijos es peor, porque se enferma uno y a los días se contagia el otro. Y así hemos estado un par de semanas. Mi hija mayor se contagia en el jardín, a la semana cuando ella esta casi mejorando, cae mi hijo, luego cuando él ya mejora, cae nuevamente mi hija, y así esto se convierte en un circulo vicioso. Todas las semanas me aparezco en la consulta de la pediatra, que me mira y ya no lo puede creer, mis hijos nuevamente llenos de mocos verdes y tos. Yo creo, que ya hasta la aburrieron, pues me los derivo al Broncopulmonar.

Para que hablar de los exámenes que les han practicado: radiografía al tórax (al menos 3), virus sincicial, adenovirus, influenza tipo A B C y todas las que existan, Igtotal, IgA, IgE, etc, etc.

Pero lejos con el que más me asuste, fue con el Test del Sudor, porque para colmo la Dra. Broncopulmonar, no me explico para que era, y cuando se lo están haciendo a mi hija, me explican que es para detectar la Fibrosis Quística!!, casi me desmayé!. Obvio, que despues llegué a casa y me puse a leer todo sobre la Fibrosis, de la cual, solo sabía que era grave, pero de que se trataba en detalles, no lo sabía. Pasé un fin de semana horrible pensando en el resultado, bueno, por suerte salió negativo.

El clima tampoco ayuda mucho, con esto que un día caen los patos asados y al otro hace un frío caballo o llueve. Un día les pongo ropa veraniega y en la tarde empiezan a llegar las nubes y el viento frío. Y la primavera en nada ha ayudado, con esto de que los niveles de polen han estado altisimos, así no hay quien aguante.

Solución por esta semana: me llevo a los niños fuera del centro de Santiago, lejos de la contaminación y lejos del Jardín, a casa de mis papás, al menos ahí respiraran algo de aire puro. Esperando que se recuperen bien.

Por último allá no tienen contacto con otros niños y el máximo bicho que se pueden contagiar son los parásitos de los gatos y perros que tienen mis viejos, jajaja.

3 de noviembre de 2010

La Bicicleta

Este año, para el cumpleaños de mi hija, mi hermana le regalo una bicicleta. Ni les explico la felicidad de su rostro al ver su regalo. Durante el transcurso del año, ya varias veces nos había dicho, que queria una bicicleta. Y con mi marido ya habíamos conversado, que sería su regalo de Navidad.

La verdad, es que tampoco nos preocupaba mucho el que tuviera una bicicleta, pues recién hace un par de meses aprendió a pedalear en el triciclo. Así que suponíamos que al regalarle la bicicleta, tendríamos que comprar un cordel para tirarla o amarrarla detrás de nuestras bicis.

Cual fue nuestra sorpresa, que inmediatamente se monto en ella, aunque al principio con un poco de temor, y empezó a pedalear. El fin de semana siguiente nos llevamos las bicis a casa de mis viejos, así podíamos pasar unas lindas tardes en familia pedaleando.

Y así fue, mi chanchita no necesito el cordel, pues pedaleaba sin siquiera decir: "estoy cansada". La verdad es que estábamos mas cansados mi marido y yo. Se levantaba queriendo salir a la calle en su bici, la unica que se salvo de no montarse en una bici fue mi mamá, porque mis hermanos y hasta mi papá tuvieron que agarrar las suyas para acompañarla en sus paseos.

El que la pasó muy bien tambien fue mi hijo, pues vivio su primera experiencia en la sillita de la bici del papá, y soporto estoico la velocidad y los movimientos bruscos que hacia mi marido en su bici. Obsesivo, al igual que su hermana, no había como bajarlo luego de la silla.

Gracias al regalo de la Caco, como le dicen mis hijos, hemos disfrutado de unas lindas tardes en familia al aire libre y haciendo algo de deporte, que pucha que nos hacia falta.

Claro, ahora solo tenemos que pensar en el regalo de Navidad, pues la única idea que teniamos, ya no nos sirve, jeje.

28 de octubre de 2010

Cuatro en la cama

Con mi marido, desde que nació nuestra hija hemos sido de la filosofía que los niños duermen en nuestra pieza, en su cuna, hasta los 10 meses. Luego deben dormir en su propia habitación. Así fue con mi princesa. Y nos resulto súper bien.

Pero cuando mi hija tenía 1 año y medio nos fuimos de vacaciones al extranjero, y durante esos 15 días durmió con nosotros en la cama. Al volver a Chile, mi hija se acostumbro a sentirnos a su lado y no hubo caso que se durmiera en su pieza, así que la hacíamos dormir en nuestra cama y cuando estaba bien dormida, la pasábamos a su dormitorio.

Cuando tenía dos años empezó a pasarse en la madrugada a nuestra habitación, todas las noches. Luego quede embarazada de nuestro hijo y la cosa seguía igual, incluso, ya ni la molestia nos tomábamos de pasarla a su cama, la dejábamos en la nuestra. Así, luego de unos meses, seguíamos los 3 durmiendo en la misma cama y para colmo, yo con una barriga gigante, que ocupaba media cama.

Lo peor fue, que ya no se conformaba con dormir con nosotros, sino yo tenía que quedarme a su lado hasta que se quedara dormida, así, pasaba cerca de una hora a su lado, y por supuesto me dormía yo antes que ella.

En este escenario, fue que nació mi hijo, y ya no éramos dos, ni tres en la cama: sino CUATRO!! Y eso si que era difícil, como mi hijo dormía toda la noche colgado a mi pechuga, yo casi no dormía pensando que le podía llegar una patada de mi hija o bien luchando por no caerme de la cama.

Bueno, hasta que llego el día en que mi bebé cumplió los 10 meses y viento en popa se fue a dormir solo a su pieza, “uno menos” dije yo, que alivio. Pero sucedió algo increíble, desde ese día, mi hija nunca más se pasó a nuestro dormitorio en las noches. Es que no cabía de la emoción, de ser cuatro, en un día, pasamos a ser solo dos en nuestra cama. Claro tanto era nuestra costumbre de dormir en los bordes de la cama con mi marido, que durante varias noches dormimos cada uno en nuestro extremo, dejando tremendo espacio en el medio.

Todo bien, pero nos faltaba un detalle: que mi hija lograra quedarse dormida sola, sin la necesidad de acostarme a su lado. Para esto tuvimos la asesoría de una psicóloga. Debíamos acostarla en su habitación y despedirnos, dejándola sola, si lloraba o se levantaba debíamos volver a acostarla. Por suerte ninguna noche lloro, pero si se levantaba a buscarme, la primera noche se levanto por lo bajo 20 veces, así que yo la tomaba en brazos, la volvía a acostar y le daba su beso de buenas noches. La segunda noche se levanto 10 veces y así cada día se levantaba menos veces. Al cabo de una semana mi hija se dormía sola en su habitación, sin ningún problema!!

No les mentiré, hay noches en las que extraño estar los cuatro durmiendo en la misma cama, para poder acariciar y regalonear a mis hijos, el sentir sus abrazos o bien los manotazos que me daban cuando dormían, jaja. Claro son solo algunas noches, porque no hay nada mejor que dormir solitos mi marido y yo.

26 de octubre de 2010

El tragico olvido de un niño

La semana pasada todo Chile se vio conmovido e impactado con la noticia de la parvularia que olvido a un niño en un auto por 4 horas, al que encontraron muerto debido a hipertermia. No puedo imaginar el terrible dolor y sufrimiento por el que deben estar pasando sus padres y su familia.

Una terrible negligencia y olvido que jamas debería haber ocurrido y que lamentablemente destruyo dos familias, la del niño muerto y la de la parvularia que tendrá que cargar por toda la vida con esta tragedia. Con esto no quiero justificar a esta educadora, claro esta, que no quiso ocasionar esta muerte y será la justicia quien determinará la forma de pagar por esto.

El domingo leí un reportaje en el diario El Mercurio, llamado Una Trágica Epidemia Mundial, y quedé impactada, pues esto ocurre más frecuentemente de lo que uno cree en todo el mundo, solo en Estados Unidos cada 10 días muere un niño asfixiado dentro de un auto. Terrible no?.

Quiero compartir con ustedes un extracto de este articulo, con algunas recomendaciones para evitar un olvido, porque nunca esta demás tomar un poco de precaución con nuestros hijos:

  • Si debe dejar el auto, aunque sea por un segundo, lleve a los niños.
  • Haga una rutina en la que deje su cartera, celular o computador en el asiento trasero.
  • Establezca el hábito de revisar siempre el asiento trasero antes de bajarse.
  • Acuerde con los profesores del jardín o sala cuna que le avisen si es que no han visto al niño durante un máximo de 30 minutos, rompiendo la rutina diaria.
  • Si ve a un niño solo en un auto, llame a Carabineros de inmediato.


Para leer el articulo de El Mercurio completo pincha aquí

23 de octubre de 2010

El Amor de la Madres

El amor de madre es indescriptible, tiene una fuerza y esperanza sin límites. Viendo las imágenes del rescate de los mineros, lejos lo que más me emocionó fueron aquellas en que las madres esperaban ansiosas llenas de amor por abrazar a sus hijos.
Cuando vemos a nuestros hijos enfermos o sufriendo, nuestra alma se parte, lo que único que deseamos es ponernos en su lugar y de alguna forma poder mitigar su dolor. Porque nuestros hijos son un pedazo de nosotras, porque los cargamos por nueve meses y los seguiremos cargando por toda la vida.
Nuestro amor no busca recompensas, no esperamos un “gracias”, ni aplausos, es desinteresado y nada reconocido, pero eso no nos importa, porque cuando elegimos ese rol, lo hicimos libremente.
Pero todo esto no lo entendemos hasta que somos madres, y vivimos esa experiencia. Y yo tampoco lo entendía, hasta que nacieron mis hijos. Muchas veces me he sentido ingrata y malagradecida con mi madre. Esa mujer que se desvelo horas cuando yo estaba enferma, ella que me cuido con amor y me dio valores y enseñanzas que hoy transmito a mis hijos, esa mujer que sin esperar nada a cambio me hizo la mujer que soy. Mamá te amo.
Con estas líneas quiero homenajear a todas las madres del mundo, a la mía, y sobre todo a las madres de los mineros que siempre tuvieron fe en que estaban vivos y no se cansaron de gritarlo, que lucharon y exigieron su rescate, esas madres que esperaron horas, días y meses en el Campamento Esperanza para sentir a sus hijos nuevamente en sus brazos, besarlos y decirles cuanto los aman desde el mismo día que nacieron…

18 de octubre de 2010

Un par de días de preocupación

No hay nada más angustioso que ver a un hijo enfermo, y estos días fueron así. Mi hijo estuvo con fiebre el fin de semana, al principio debo reconocer que no me preocupe mucho, pues seguía con ánimo y fue fácil controlar, pero el domingo amaneció con 39,7°, ahí ya me entro la preocupación, pues fue díficil bajársela y su ánimo decayó mucho.

Debo decir que ganas no me faltaron de correr a la clínica con él, pero decidí ver cómo evolucionaba durante el día, pues ya tenía la hora pedida con su pediatra para el lunes, durante la tarde del domingo estuvo un poco mejor. Como estábamos en casa de mis papás, ellos insistieron que dejara ahí a mi hija, pues si en la noche se volvía a poner mal tendríamos que partir a la clínica y no la podíamos dejar sola en casa.

Mi hijo pasó una noche inquieta y como las 5 de la mañana nuevamente tenía fiebre, logramos bajarsela, pero yo me sentía tan mal, por mi cabeza pasaban millones de enfermedades probables, y el sentimiento de culpa que fuera algo grave y que no lo hubiese llevado a la clínica las hubiera empeorado, pensé en otitis, meningitis y todas las itis probables, pero a la vez quería confiar en mi instinto materno.

Llegamos a la consulta de la pediatra y nos mando a hacer exámenes, por probable adenovirus o infección urinaria (la cual ya había pensado por la experiencia con mi hija, que más adelante contaré), en 4 horas estarían los resultados, fueron unas largas angustiosas horas.

Mi pobre guatón durmió casi todo el día y tomó muy poca leche, no quisé forzarlo a comer pues se veía muy decaído. Cuando por fin ví el resultado los exámenes, me bajó un gran alivio, los dos fueron negativos, llamé a la dra. y empezamos tratamiento con antibióticos, pues mi hijo comenzó con la tos y la mucosidad nasal.

De aquí al jueves debería mejorar, si no es así, hay que volver a la consulta. Pero debemos estar confiados que así será, al menos se durmió de buenísimo animo, incluso estuvo jugando con nosotros.

Nos ha tocado duro con mi guatón desde que nació, ya lleva a su haber: virus sincicial dos veces, bronquitis, otitis, rinitis, y ni contar su alergía a la proteína de la leche de vaca. Pero mi chiquito es muy fuerte y sale adelante de todas, y aquí estamos sus padres para cuidarlo y consolarlo siempre.

15 de octubre de 2010

A quedarse calladitos

No sé en que momento mi hija empezó a comprender todo lo que digo y estar pendiente de eso, a cada comentario mio me pregunta: ¿Que pachó? ¿mami que dijiste? uf, ahora toda palabra que sale de mi boca debe ser con mucha cautela.

De ahora en adelante ya no puedo pelar tranquila a nadie, ya debo medir cada chuchada que digo, ni hablar de los comentarios de doble sentido.

Lo peor que mi hija tiene una memoria increíble y recuerda hasta el ultimo detalle de algo que dije hace un par de meses, así que ahora también debo fijarme en las promesas que le hago, porque ya me las saca en cara y me dice: "mami, pero tu dijiste el otro día..."

Como ya esta mas grande y a parte de estar pendiente de nuestras conversaciones, entiende casi todo, y lo que no entiende ocupa su palabra favorita: "porqué", porqué esto y porqué lo otro, y sus preguntas se transforman en un mar de explicaciones sin fin, de las que llego a olvidar cual fue el inicio del tema.

Bueno, pero todos los niños a esta edad son iguales, curiosos y preguntones, y obvio que mi hija no sería la excepción.

Por eso ahora será mejor empezar a quedarnos calladitos con algunos temas y comentarios, si no queremos que nuestra hija nos haga pasar más de algún papelón, al recordar frente a los que no se debe, nuestras conversaciones.


8 de octubre de 2010

Sentimientos de una madre primeriza

Creo que no hay experiencia mas maravillosa que la de tener un hijo. Después de nueve meses de larga espera, cuando al fin los tenemos en nuestros brazos, se crea un vínculo y una conexión para toda la vida.

Cuando nacen, son miles los sentimientos que nos embargan : felicidad, alegría, amor, ternura y también un gran miedo. Un miedo o temor de no saber que nos depara el futuro, un miedo de pensar que algo le pueda suceder, el saber la gran responsabilidad que tenemos, pues esa cosita chica solo depende de nosotras, y un temor por no tener la seguridad si lo haremos realmente bien como madres.

Recuerdo que al nacer mi hija, los primeros 3 meses no me separaba de su lado, en las mañana me duchaba rápidamente mientras ella dormía, después almorzaba igual de rápido, me dedicaba a mirarla como dormía, y trataba de no dejarla sola, cuando tenia que hacerlo, le pedía a mi nana que se quedará a su lado y no se moviera de ahí hasta que yo volviera, jaja. En las noches, a cada rato estaba observando si respiraba bien. Me preguntaba si le había sacado bien los chanchitos, o puesto bien los pañales, ni contar que la mudaba como 20 veces al días.

Los primeros días también me sentí muy angustiada y lloraba por todo, hasta la música del móvil me daba pena, mi marido me preguntaba porque lloraba, y yo le respondía que no sabia. Lo peor fue cuando la pediatra me dijo que debía darle relleno, pues mi leche no era suficiente, me sentí tan mal, pues, como era posible que no fuera capaz de alimentar a mi hija.

Supongo que casi todas la madres primerizas nos sentimos con miedo y angustia al principio, pero la buena noticia es que pronto nos volvemos en unas super madres, con grandes habilidades como el dormir con un ojo abierto y el otro cerrado, podemos mudar en la oscuridad, con 2 palmadas ya sacamos los chanchitos, con una mano movemos el coche y la otra hacemos la leche, entre otras. Y para las que tengan un segundo bebé, verán que todo es más fácil y lo relajadas que nos volvemos.


Desde que nacen nuestros hijos cada día aprendemos algo nuevo, y también cada día, nos embargan nuevos sentimientos, lo mas importante creo yo, es saber disfrutar la maternidad, sobre todo en esa etapa tan linda de sus primeros días, porque algún día ellos crecerán y volarán del nido, y nosotras añoraremos tenerlos en nuestros brazos otra vez.

Este post esta dedicado a mi prima Fadua, que hace una semana se convirtió en madre y cuando conocí a su hermosa hija Josefa, me inspiro a escribir sobre este tema.

5 de octubre de 2010

Que mal día

Hoy fue unos de esos días en los que una realmente quisiera salir corriendo, en busca de silencio y paz.

Todo partió cuando mi hijo al ver la bolsa con el pan empezó a tironearla, al sacarla de su alcance, llego mi hija y también quiso sacar pan, tampoco la deje, y ahí empezó el show: pataleta y llanto en el piso, porque ella quería comer pan, le ofrecí comer fruta, o tomar jugo, pero no, la tozuda quería pan, cuando casi nunca come pan, mi hijo al ver a su hermana llorando, no se si por ser solidario, también se pone a llorar.

Le advertí a mi hija, que si seguía con ese berrinche y llorando en el piso se iría al castigo, como no se calmó, la puse en su castigo, advirtiéndole que por cinco minutos no saldría de allí. Habrá estado fácil unos 20 minutos llorando y pataleando en su sector del castigo, y yo, tal como me enseñaron, no la mire ni puse atención a su llanto, hasta que por fin se le paso, ahí conté los 5 minutos y la fuí a buscar.

Todo estuvo bien por un rato, le dí la comida a mi hijo, y llego el momento de la comida de mi hija, ella sabia que debía comer rápido, pues se iba a bañar con su hermanito y eso le encanta. Así que se sentó a comer, y empezaron los problemas, que no le gustó la comida, que la carne estaba dura, etc, etc. le dí la oportunidad de comer o sino, no se bañaría con su hermano, yo la bañaría con la ducha y no un baño de tina. Toda esta situación amenizada con el llanto de mi hijo que quería estar en brazos y agarrar el plato de su hermana.

Cuento corto, no comió, por lo tanto empecé a bañar a mi hijo, mientras mi hija lloraba, chillaba, pataleaba y se tiraba al piso gritando: "me quiero bañar, me quiero bañar", así durante 10 a 15 minutos. Ya me imagino lo que pensaban los vecinos: que soy una mala madre porque no quiero bañar a mi hija, o peor, que soy sucia y tengo a mis hijos cochinos que lloran y claman por limpieza!.

Para empeorar las cosas, saco a mi guatón de la tina, y se larga a llorar a todo pulmón, pues le encanta el agua. Y ahí estaba yo, al borde de la locura, con mis queridos hijos llorando en mi oído, luchando por ponerle el pijama a mi hijo y rogando que pararan de llorar.

Hasta que por fin se calmaron, yo creo porque se dieron cuenta que sus llantos no me causaban conmoción. La verdad es que aun no tengo claro como logré mantener la calma, pero lo hice.

Vestido y calmado mi hijo, lo dejé en su andador y bañe a mi hija, obvio que en la ducha, porque las amenazas ahora las cumplo. Por suerte no tuve inconvenientes, parece que se agotaron de tanto llorar, y ya no tenían mas fuerzas para portarse mal, jeje.

Cuando por fin estaban en sus camas, durmiendo como unos angelitos, lo único que deseaba era fumarme un cigarro y tirarme en la cama. Que final de día más agotador.

Bueno, se preguntarán donde estaba mi marido durante todo este caos... pues adivinen: en su partido semanal de fútbol. Quien como él, no?



4 de octubre de 2010

El nacimiento de mi hija

Hace 4 años, me convertí en madre de una preciosa hija, este post quiero dedicárselo a ella y contarles su nacimiento. Como toda madre primeriza estaba muy asustada esperando el momento, no sabia cuando sería el momento, y ya las ultimas semanas estaba ansiosa por su llegada, el martes 3 de octubre cumplía las 40 semanas, y el lunes en la tarde empecé con las contracciones.

Nuevamente mi amiga Su nos acompaño esta vez en las primeras horas, cuando aún no tenia las contracciones dolorosas. Recuerdo que la Su llego a casa cerca de las 7 de la tarde, y mi marido como si nada le pregunta: "¿tu crees que debo ir a trabajar mañana?" la Su le responde: "¡obvio que no!, tu hija nace esta noche o mañana en la mañana, así que olvidate del trabajo".

Nos acompaño hasta medianoche, y cerca de la 1 de la madruga empecé con las contracciones con dolor, uf, las sentía tan dolorosas, claro ni comparadas con las de mi hijo, pero eso aún no lo sabía, jeje. Estuve toda la noche aguantando en casa, no quería ir a la clínica aún, pues sentía que no era el momento. Para aminorar un poco el dolor incluso tome un baño de agua caliente, claro que solo fue un alivio sicologico. Mi marido estaba tan nervioso, y a cada rato me decía: "llama a la matrona, vamos a la clínica". Pero yo no quería, cuando empezaron cada 5 minutos, comprendí que era el momento.

Llame a la matrona y dijo que nos juntáramos en la clínica en 1 hora, eran cerca de las 5 de la mañana. Salimos a buscar taxi, y por supuesto cuando uno más necesita un taxi, estos no pasan, y ahí estábamos en la calle, esperando que pasará algo, como me dolían tanto y sentía que si caminaba dolían menos, le dije: "¡vamos caminando!", total estoy como a 10 minutos de la clínica, pero en ese momento paso un taxi.

Cuando llegamos, yo recién tenia 2 de dilatación y eran las 6 de la mañana, así que me ingresaron, y nos pusimos a esperar, mi dolor era insoportable. Ya cerca de las 7 a.m. me prepararon para poner la epidural, en ese momento rompí bolsa, y me dilate a 6.

Al momento de la epidural, me largué a llorar, y entra mi doctor y me pregunta porque estoy llorando, le digo que por todo: miedo, dolor, emoción; que susto, hasta pensé que moría en el parto, soy tan cobarde. Una vez puesta la epidural fue todo más llevadero, pues estaba en esas salas especiales, que no son pabellón, sino piezas acondicionadas para el parto, con television, radio y al bebé lo examinan ahí mismo, en ningún momento lo pierdes de vista, incluso mi marido no tuvo que estar vestido de verde, jeje.

Recuerdo que mientras esperábamos que me dilatara más y monitoreaban las contracciones, yo aprovechaba de dormir, imaginense que había pasado toda la noche despierta, pero mi marido me despertaba, pues según él, si yo dormía, no tenía contracciones, jaja.

A las 9:30, la matrona dice que llamen al doctor pues estamos listos para el parto, que nervios, ahí estaba yo, en uno de los momentos más esperado y ansiosos de mi vida, creo que fue un parto simple, pues puje tres veces y nació mi hija, la pusieron sobre mi pecho, así recién sacada, llena de residuos verdes, blancos y sangre y contemple su carita, lloré de alegría y felicidad, nos miramos con mi marido y supimos que ella era la máxima expresión y resultado de nuestro amor.

Obvio que como todo padre, le contamos sus deditos, mire si tenia sus orejitas (pues una vez había soñado que nacía sin orejas), y me di cuenta que era hermosa, bueno yo la veía hermosa, con sus ojitos tan abiertos mirándonos, recuerdo ese momento y se me paran los pelos de la emoción.

Hija, durante estos 4 años me has sacado muchas canas, pero lo más importante es que me has hecho muy feliz, el poder sentir tus abrazos, oír tu risa, verte crecer cada día o el solo hecho de escuchar "te amo mamita" es el mejor regalo que me puede haber dado la vida.

Te amo con todo el corazón, Feliz Cumpleaños!!