25 de noviembre de 2015

Atreviéndose a más

Este fin de semana viví una de las experiencias más adrenalinicas de mi vida y quiero compartirla con ustedes. El domingo fuí parte del Desafío Full Mamá, del que les había hablado la semana pasada. Y me atreví escalar.

Para mí era todo un tema, porque le temo mucho a las alturas, pero ya me había comprometido y quería saber de lo que era capaz de hacer, así que con todo mi animo y entusiasmo llegue al Muro de Escalada en Mall Sport, para mi sorpresa había ya muchas mamás de distintas edades y generaciones listas para comenzar.

Ya cerca de las 11 de la mañana nos dieron la bienvenida Naty y Sofi, las creadoras de Full Mamá y organizadoras de este evento, y nos presentaron a los instructores de escalada. Partimos con un precalientamiento y nos enseñaron a poner el arnés de seguridad.

Lo primero antes de escalar el gran muro, fue escalar un pequeño muro, no sé como lo llaman, pero que según yo, es mucho más difícil que el alto, jajajaj. Nos dividieron en dos grupos y debíamos recorrer el muro de izquierda a derecha un grupo, y el otro en sentido contrario, cuando nos encontrábamos con la compañera de grupo opuesto debíamos hacer "cachipun" (piedra, papel o tijera) la que ganaba seguía recorriendo el muro, ganaba el grupo que más integrantes recorrían el muro completo.

Fue muy difícil, solo logré avanzar a la mitad del muro, y cuando baje, me tiritaban los brazos y piernas por el esfuerzo de estar aferrada y afirmada en el muro.

Luego de un breve descanso, nos pusimos los arnés para comenzar la escala del gran muro, cuando estaba en la fila pensaba que seria incapaz de subir mucho, lo veía tan complicado y sobre todo estaba mi temor a las alturas. Y así empecé mi escalada, ¿era difícil? ¡sí! porque una debe tener fuerza en los brazos y también en las piernas, y no digamos que yo la tengo mucho jajaja. Aún no llegaba a la mitad del muro y cometí el error de mirar para abajo y hasta ahí llegué, me bajo un terror inmenso a caer, y por supuesto no me importaba si estaba con un arnés y afirmada a un cable, no fui capaz de seguir subiendo.

Una vez en tierra, estaba segura que no volvería a subir, que no quería volver a intentarlo. Pero traté de tranquilizarme y después de varios minutos decidí que debía tratar de superarme y volver a subir. Así que en la segunda ronda me mentalice para subir más arriba, me concentré para no mirar hacia abajo y con todas mis fuerzas seguir subiendo, logré superar la mitad del muro, hasta la parte más difícil que es donde el muro comienza con una inclinación. Lo que para mi fue fantástico, ya que me divertí mucho y superé un poco mi temor a las alturas.

Lo genial de esta experiencia, que se las recomiendo totalmente, es experimentar cosas nuevas, muchas veces estamos sumergidos en la rutina de ser mamás, que olvidamos que también somos mujeres, seres individuales que podemos hacer cosas distintas y porque no extremas.

Me encantó ver ese día tantas mamás entusiasmadas, que iban con sus maridos e hijos quienes las apoyaban y aplaudían (su propio team de barra jajaja), mamás de distintas generaciones felices por la oportunidad de atreverse a experimentar. Eramos cerca de 30 mamás y el 80% de ellas jamás habíamos escalado. Fue una entretenida mañana que estoy segura muchas no olvidarán y querrán volver a repetir.

Con Naty y Sofí de Full Mamá
Muchas gracias a las chicas Full Mamá por estos entretenidos desafíos que están organizando, hicieron concursos y sorteos con buenísimos premios y además les entregaron un recuerdo a cada mamá por su participación, ¡realmente se pasaron!.

Y se vienen más desafíos, así que ya saben ¡no se los pueden perder! Si quieren participar en los próximos solo deben inscribirse en la pagina www.fullmama.cl y nos vemos ahí, porque yo tampoco me los perderé.