12 de noviembre de 2010

Superando la alergia

En algún post anterior comente que mi hijo menor sufre de APLV (Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca) desde los 2 meses. Poco a poco ha ido superando esta alergia, y hoy quiero narrar su experiencia.

Cuando era un bebé, cerca de cumplir el mes, comenzó a sufrir de muchos cólicos, lloraba casi todo el día, además noté que su caquita era de muy mal olor y con mucosidad, luego de llamar a su pediatra y comentarle esto, me recomendó visitar a un Gastroenterólogo, pues podía sufrir de alergia a la leche o reflujo, y era mejor que lo tratara un especialista.

Al ir donde el doctor, inmediatamente me mando hacer exámenes, pues con todo lo que le comente, él creía ciertamente que podía ser algún tipo de alergia alimentaria, claro que mientras esperábamos los resultados de los exámenes, empezó a tratarlo por reflujo, pues devolvía leche y tenia síntomas de sufrir también de esto. Pero al cabo de 7 días, seguía con cólicos, y sin dormir bien, y la caquita seguía igual. Ahí empezamos el tratamiento para la alergia, como mi hijo tomaba solo leche materna, lo primero fue ponerme a dieta libre de leche y sus derivados, frutos secos, soja, carnes rojas y trigo.

Fue difícil al comienzo, debía leer minuciosamente cada etiqueta de los alimentos, pues lo más increíble contenía leche, suero de leche o trazas de leche. Después de 10 días de dieta estricta, casi alimentándome de unos cuantos alimentos, los síntomas y cólicos empezaron a disminuir. Claro, no siempre había días buenos, algunos lloraba mucho de dolor, y tenía que analizar todo lo que había comido ese día o días anteriores.

Paralelamente, cambie de gastro, me recomendaron una muy buena, que además era especialista en este tipo de alergia alimentaria. Con ella comenzó a ir todo mucho mejor, me ordeno bien lo que debía comer, y hacia control a mi hijo cada mes. Claro que lo primero que me dijo es que alargara la lactancia exclusiva al máximo. Así fue hasta los 8 meses, cuando introducimos la leche artificial aislada de la proteína, que aparte de ser malísima, es super cara.

A los 6 meses, empezó a comer, partimos con verduras, y solo aquellas que yo había comido y sabia que no le hacían daño, también empezó con las frutas. Todo bien, durante 10 días no hubo reacción negativa. Luego probó el pavo, el pollo, el arroz y el trigo. Llego el momento de probar las legumbres, porotos y garbanzos super bien, pero las lentejas le provocaron mucho dolor de guatita, así que fueron eliminadas de su dieta. Hasta el momento nos ha ido bastante bien con los demás alimentos que hemos incorporado como el huevo, el pescado y la soja. Es un proceso lento, cada alimento nuevo que uno prueba, bebe hacerse uno a la vez, por si alguno le provoca alergia, saber cual fue.

Ahora a fin de mes tenemos la prueba de fuego, probar las carnes rojas, si nos va bien, podremos probar la leche.

Narrar todo lo que hemos vivido con esta enfermedad, da para escribir muchos post, y espero más adelante volver a escribir sobre esto. Pues hay que tener muchos cuidados, por ejemplo las vacunas y medicamentos, o bien en mi caso, educar a mi hija de 4 años, sobre los alimentos que le hacen mal a su hermano, no dejar leche o dulces cerca de él.

La APLV, es una enfermedad cada vez mas común entre los recién nacidos, lo importante es detectarla lo más temprana posible, para evitar daños al intestino. Muchos niños la superan entre los 2 y 4 años.

En el caso de mi hijo, creo que no ha sido tan severa, y vamos bien encaminados. Claro nunca se debe cantar victoria antes de tiempo, pero esperemos que sea así.

Para los que quieran saber más de este tema les recomiendo la pagina de la Fundación Creciendo con Alergias Alimentarias, es una organización creada y constituida por padres de hijos que tienen o tuvieron alergias alimentarias, han sido de gran apoyo para mi familia, hacen charlas educativas y orientan a los padres con información a base de experiencias reales. Además están en Facebook y Twitter, por si desean tener más información.

Twitter: @creciendoconale

10 de noviembre de 2010

Oficialmente: ya camina!!

Por fin, mi hijo ya camina, estamos todos muy felices, adiós andador. Desde el lunes ya camina por todo el departamento, sin ayuda, se agacha a recoger juguetes sin perder el equilibrio, lo que también me ha dado mayor libertad a mi.

Ya no esta todo el día pidiendo brazos o la mano para ir donde el quiera. La que no esta muy feliz eso si, es mi hija, pues la persigue a todos lados, y desarma sus juegos, o bien le quita sus juguetes.

Aunque también debo estar muy pendiente de lo que hace, pues es muy inquieto, al contrario de su hermana, que se sentaba a jugar tranquila. Siempre me dijeron que los niños eran mas inquietos que las niñitas, y lo he comprobado.

Le encanta andar subiendo o trepando en sillas y muebles, se mete debajo de la mesa, tira todos los cables y abre todas la puertas, le fascina entrar al baño y meter la mano en la taza de baño. Así que debo mantener cerrada las puertas del baño y de mi dormitorio, pues sacar los dvd y cds es su mayor entretención.

Pero me encanta verlo tan independiente, y no andar colgado a mis faldas todo el día, jeje. Claro que todo tiene un poco de nostalgia, pues ahora ya no necesita tanto de su mamá, y he notado que ahora su gran admiración esta siendo su hermana, con la que desea jugar todo el día e imitar todo lo que ella hace.

Si mi hija se va a jugar a su dormitorio, allá parte él a jugar con ella, si se pone a ver Tv el se sienta a su lado a ver tv. Se deja peinar o pasear en el coche de muñecas de ella. Claro, hasta que se aburre y le empieza a quitar los juguetes o pegar, y ahí es donde empieza el griterío de mi hija: "mamá: me quita los juguetes", "mamaaaaa, me esta tirando el pelo", "mamaaaaaa, me pego"..... jajaja

Pero así es la relación de los hermanos, así como pelean, al rato andan abrazados dándose besos, y cada día que pasa van a poder compartir mas juegos y entretenciones, ya en unos meses veré a mi hijo corriendo y saltando tras su hermana.

6 de noviembre de 2010

Virus y más Virus....

Este año nos ha tocado pesado en cuanto a enfermedades con mis hijos. Después de pasar un invierno casi invictos, desde agosto no hemos parado, no salimos de una para entrar en otra. Quiero a los virus lejos de mis hijos y de mi hogar, ahora ya!

Ya no sé si culpar al clima, a la primavera o que mis hijos no tienen defensas. A estas alturas no sé si comprar acciones de la papelera, por todos los pañuelitos desechables que gasto o bien acciones de la clínica, porque entre tanta visita al doc y tantos exámenes soy su mejor clienta.

Claro, y cuando uno tiene dos hijos es peor, porque se enferma uno y a los días se contagia el otro. Y así hemos estado un par de semanas. Mi hija mayor se contagia en el jardín, a la semana cuando ella esta casi mejorando, cae mi hijo, luego cuando él ya mejora, cae nuevamente mi hija, y así esto se convierte en un circulo vicioso. Todas las semanas me aparezco en la consulta de la pediatra, que me mira y ya no lo puede creer, mis hijos nuevamente llenos de mocos verdes y tos. Yo creo, que ya hasta la aburrieron, pues me los derivo al Broncopulmonar.

Para que hablar de los exámenes que les han practicado: radiografía al tórax (al menos 3), virus sincicial, adenovirus, influenza tipo A B C y todas las que existan, Igtotal, IgA, IgE, etc, etc.

Pero lejos con el que más me asuste, fue con el Test del Sudor, porque para colmo la Dra. Broncopulmonar, no me explico para que era, y cuando se lo están haciendo a mi hija, me explican que es para detectar la Fibrosis Quística!!, casi me desmayé!. Obvio, que despues llegué a casa y me puse a leer todo sobre la Fibrosis, de la cual, solo sabía que era grave, pero de que se trataba en detalles, no lo sabía. Pasé un fin de semana horrible pensando en el resultado, bueno, por suerte salió negativo.

El clima tampoco ayuda mucho, con esto que un día caen los patos asados y al otro hace un frío caballo o llueve. Un día les pongo ropa veraniega y en la tarde empiezan a llegar las nubes y el viento frío. Y la primavera en nada ha ayudado, con esto de que los niveles de polen han estado altisimos, así no hay quien aguante.

Solución por esta semana: me llevo a los niños fuera del centro de Santiago, lejos de la contaminación y lejos del Jardín, a casa de mis papás, al menos ahí respiraran algo de aire puro. Esperando que se recuperen bien.

Por último allá no tienen contacto con otros niños y el máximo bicho que se pueden contagiar son los parásitos de los gatos y perros que tienen mis viejos, jajaja.

3 de noviembre de 2010

La Bicicleta

Este año, para el cumpleaños de mi hija, mi hermana le regalo una bicicleta. Ni les explico la felicidad de su rostro al ver su regalo. Durante el transcurso del año, ya varias veces nos había dicho, que queria una bicicleta. Y con mi marido ya habíamos conversado, que sería su regalo de Navidad.

La verdad, es que tampoco nos preocupaba mucho el que tuviera una bicicleta, pues recién hace un par de meses aprendió a pedalear en el triciclo. Así que suponíamos que al regalarle la bicicleta, tendríamos que comprar un cordel para tirarla o amarrarla detrás de nuestras bicis.

Cual fue nuestra sorpresa, que inmediatamente se monto en ella, aunque al principio con un poco de temor, y empezó a pedalear. El fin de semana siguiente nos llevamos las bicis a casa de mis viejos, así podíamos pasar unas lindas tardes en familia pedaleando.

Y así fue, mi chanchita no necesito el cordel, pues pedaleaba sin siquiera decir: "estoy cansada". La verdad es que estábamos mas cansados mi marido y yo. Se levantaba queriendo salir a la calle en su bici, la unica que se salvo de no montarse en una bici fue mi mamá, porque mis hermanos y hasta mi papá tuvieron que agarrar las suyas para acompañarla en sus paseos.

El que la pasó muy bien tambien fue mi hijo, pues vivio su primera experiencia en la sillita de la bici del papá, y soporto estoico la velocidad y los movimientos bruscos que hacia mi marido en su bici. Obsesivo, al igual que su hermana, no había como bajarlo luego de la silla.

Gracias al regalo de la Caco, como le dicen mis hijos, hemos disfrutado de unas lindas tardes en familia al aire libre y haciendo algo de deporte, que pucha que nos hacia falta.

Claro, ahora solo tenemos que pensar en el regalo de Navidad, pues la única idea que teniamos, ya no nos sirve, jeje.

28 de octubre de 2010

Cuatro en la cama

Con mi marido, desde que nació nuestra hija hemos sido de la filosofía que los niños duermen en nuestra pieza, en su cuna, hasta los 10 meses. Luego deben dormir en su propia habitación. Así fue con mi princesa. Y nos resulto súper bien.

Pero cuando mi hija tenía 1 año y medio nos fuimos de vacaciones al extranjero, y durante esos 15 días durmió con nosotros en la cama. Al volver a Chile, mi hija se acostumbro a sentirnos a su lado y no hubo caso que se durmiera en su pieza, así que la hacíamos dormir en nuestra cama y cuando estaba bien dormida, la pasábamos a su dormitorio.

Cuando tenía dos años empezó a pasarse en la madrugada a nuestra habitación, todas las noches. Luego quede embarazada de nuestro hijo y la cosa seguía igual, incluso, ya ni la molestia nos tomábamos de pasarla a su cama, la dejábamos en la nuestra. Así, luego de unos meses, seguíamos los 3 durmiendo en la misma cama y para colmo, yo con una barriga gigante, que ocupaba media cama.

Lo peor fue, que ya no se conformaba con dormir con nosotros, sino yo tenía que quedarme a su lado hasta que se quedara dormida, así, pasaba cerca de una hora a su lado, y por supuesto me dormía yo antes que ella.

En este escenario, fue que nació mi hijo, y ya no éramos dos, ni tres en la cama: sino CUATRO!! Y eso si que era difícil, como mi hijo dormía toda la noche colgado a mi pechuga, yo casi no dormía pensando que le podía llegar una patada de mi hija o bien luchando por no caerme de la cama.

Bueno, hasta que llego el día en que mi bebé cumplió los 10 meses y viento en popa se fue a dormir solo a su pieza, “uno menos” dije yo, que alivio. Pero sucedió algo increíble, desde ese día, mi hija nunca más se pasó a nuestro dormitorio en las noches. Es que no cabía de la emoción, de ser cuatro, en un día, pasamos a ser solo dos en nuestra cama. Claro tanto era nuestra costumbre de dormir en los bordes de la cama con mi marido, que durante varias noches dormimos cada uno en nuestro extremo, dejando tremendo espacio en el medio.

Todo bien, pero nos faltaba un detalle: que mi hija lograra quedarse dormida sola, sin la necesidad de acostarme a su lado. Para esto tuvimos la asesoría de una psicóloga. Debíamos acostarla en su habitación y despedirnos, dejándola sola, si lloraba o se levantaba debíamos volver a acostarla. Por suerte ninguna noche lloro, pero si se levantaba a buscarme, la primera noche se levanto por lo bajo 20 veces, así que yo la tomaba en brazos, la volvía a acostar y le daba su beso de buenas noches. La segunda noche se levanto 10 veces y así cada día se levantaba menos veces. Al cabo de una semana mi hija se dormía sola en su habitación, sin ningún problema!!

No les mentiré, hay noches en las que extraño estar los cuatro durmiendo en la misma cama, para poder acariciar y regalonear a mis hijos, el sentir sus abrazos o bien los manotazos que me daban cuando dormían, jaja. Claro son solo algunas noches, porque no hay nada mejor que dormir solitos mi marido y yo.

26 de octubre de 2010

El tragico olvido de un niño

La semana pasada todo Chile se vio conmovido e impactado con la noticia de la parvularia que olvido a un niño en un auto por 4 horas, al que encontraron muerto debido a hipertermia. No puedo imaginar el terrible dolor y sufrimiento por el que deben estar pasando sus padres y su familia.

Una terrible negligencia y olvido que jamas debería haber ocurrido y que lamentablemente destruyo dos familias, la del niño muerto y la de la parvularia que tendrá que cargar por toda la vida con esta tragedia. Con esto no quiero justificar a esta educadora, claro esta, que no quiso ocasionar esta muerte y será la justicia quien determinará la forma de pagar por esto.

El domingo leí un reportaje en el diario El Mercurio, llamado Una Trágica Epidemia Mundial, y quedé impactada, pues esto ocurre más frecuentemente de lo que uno cree en todo el mundo, solo en Estados Unidos cada 10 días muere un niño asfixiado dentro de un auto. Terrible no?.

Quiero compartir con ustedes un extracto de este articulo, con algunas recomendaciones para evitar un olvido, porque nunca esta demás tomar un poco de precaución con nuestros hijos:

  • Si debe dejar el auto, aunque sea por un segundo, lleve a los niños.
  • Haga una rutina en la que deje su cartera, celular o computador en el asiento trasero.
  • Establezca el hábito de revisar siempre el asiento trasero antes de bajarse.
  • Acuerde con los profesores del jardín o sala cuna que le avisen si es que no han visto al niño durante un máximo de 30 minutos, rompiendo la rutina diaria.
  • Si ve a un niño solo en un auto, llame a Carabineros de inmediato.


Para leer el articulo de El Mercurio completo pincha aquí