15 de marzo de 2013

11 Meses

Esta semana el Menor cumplió 11 meses, sí! 11 meses!, el tiempo ha pasado volando, demasiado rápido para mi gusto, siento que a diferencia de la Mayor y el Mediano, él ha crecido demasiado pronto.
Seguimos viento en popa con la lactancia materna, si bien ahora toma mucho menos veces al día, en la noche pasa colgado a la pechuga, eso ha hecho que mi vida social haya disminuido considerablemente, pues necesita sentirme a su lado mientras duerme, de hecho este fin de semana tenemos un matrimonio fuera de la ciudad y tendré que ir con él, lo bueno es que el matrimonio es a media tarde, así que para él no será mucho sacrificio, claro que, seguro, yo me perderé la fiesta, jeje.
A veces ha sido difícil, pues tampoco le gusta tomar en mamadera, cuando me he sacado leche para darle, toma un poco y se dedica a mascar el chupete tomando muy poco. Por lo mismo a finales de enero tuvimos una crisis, en la que pensé que hasta aquí llegábamos con la lactancia materna. Me operaron de urgencia por cálculos a la vesícula y tuvo que quedarse al cuidado de mi mamá, con la ayuda de mi papá y mi hermana, por dos días completos, sin mi leche y tomando un poco de formula. Llegue a pensar que cuando lo volviera poner al pecho no se querría agarrar, pero por suerte, nada de eso paso, y seguimos tal cual era antes.
Esta semana también tuvimos control médico, hace 3 meses que no íbamos, es un niño completamente normal para su edad, si bien esta en el percentil 40 de peso, su pediatra me dijo que el seria flaquito y que no le diera formula y siguiera con la lactancia, lo que es un alivio, pues todos los días leo en las redes sociales que muchos pediatras a penas los ven bajo el percentil 50 o no subieron lo necesario en un mes, les instruyen el relleno inmediatamente.
Ya tiene los dos dientecitos de abajo y los dos de arriba ya se asomaron, un par de veces me ha mordido, pero nada grave, aunque la primera vez que sucedió me asusté mucho, lancé un grito que asusto al pobrecito, quien no paraba de llorar. Esperemos que a medida que salen más dientes esto no se ponga complicado, no tengo experiencia con esto, pues mis lactancias anteriores duraron hasta los 9 meses y aun no les salían los dientes.
Algo que me ha sorprendido mucho es que gatea como un loco y muy rápido por toda la casa, sus hermanos nunca gatearon, pero él en un segundo desaparece de mi vista, se para en todos lados y ya lo he encontrado encaramándose en la mesa de centro, en el triciclo de su hermano o jugando con el agua de la taza del baño. Es un kamikaze total, se tira sin miedo para abajo de la cama, un par de veces lo he agarrado de una pierna antes de caer, así que he estado enseñándole a bajar, muchas veces lo hace pero mi cama es tan alta que debo ayudarle, pues igual se golpearía al caer.
Con las comidas seguimos con el sistema BLW o alimentación autorregulada (ya contaré con más detalles en que consiste), comiendo de todo, excepto huevo y pescado, nada de papillas, sí todo picado o en trozos pequeños, come con sus manitos y hasta quiere agarrar la cuchara y comer solito, si es muy agrandado!. Como no le gusta la mamadera, toma jugos o agua con bombilla.
Le encanta el agua, la hora del baño definitivamente es su favorita del día. Dice “mamá”, “papá”, “hola” y “más”, aplaude, hace chaito con la mano y a veces hasta tira besitos, le gusta hablar por teléfono y cualquier cosa que parezca uno se lo pone al oído y dice “aloo… aloo”.
Es un niño muy alegre, que persigue a sus hermanos todo el día, les desarma sus juegos, se tira sobre ellos, son claramente sus ídolos. Ellos lo adoran también, a veces lo incluyen en sus juegos, gatean con él, lo quieren tomar en brazos, lo consuelan cuando se golpea o llora, y siempre están al pendiente que no esté en situaciones peligrosas por lo que todo el día estoy escuchando: “Mamá! mira el Menor donde esta” o “Mamá! mira que está haciendo” jeje.
Siempre se dice que cada niño es un mundo, y en mi caso no es distinto, con los tres he aprendido muchas cosas y eso hace de la maternidad una gran aventura cada día.