Creo que no hay experiencia mas maravillosa que la de tener un hijo. Después de nueve meses de larga espera, cuando al fin los tenemos en nuestros brazos, se crea un vínculo y una conexión para toda la vida.
Cuando nacen, son miles los sentimientos que nos embargan : felicidad, alegría, amor, ternura y también un gran miedo. Un miedo o temor de no saber que nos depara el futuro, un miedo de pensar que algo le pueda suceder, el saber la gran responsabilidad que tenemos, pues esa cosita chica solo depende de nosotras, y un temor por no tener la seguridad si lo haremos realmente bien como madres.
Recuerdo que al nacer mi hija, los primeros 3 meses no me separaba de su lado, en las mañana me duchaba rápidamente mientras ella dormía, después almorzaba igual de rápido, me dedicaba a mirarla como dormía, y trataba de no dejarla sola, cuando tenia que hacerlo, le pedía a mi nana que se quedará a su lado y no se moviera de ahí hasta que yo volviera, jaja. En las noches, a cada rato estaba observando si respiraba bien. Me preguntaba si le había sacado bien los chanchitos, o puesto bien los pañales, ni contar que la mudaba como 20 veces al días.
Los primeros días también me sentí muy angustiada y lloraba por todo, hasta la música del móvil me daba pena, mi marido me preguntaba porque lloraba, y yo le respondía que no sabia. Lo peor fue cuando la pediatra me dijo que debía darle relleno, pues mi leche no era suficiente, me sentí tan mal, pues, como era posible que no fuera capaz de alimentar a mi hija.
Supongo que casi todas la madres primerizas nos sentimos con miedo y angustia al principio, pero la buena noticia es que pronto nos volvemos en unas super madres, con grandes habilidades como el dormir con un ojo abierto y el otro cerrado, podemos mudar en la oscuridad, con 2 palmadas ya sacamos los chanchitos, con una mano movemos el coche y la otra hacemos la leche, entre otras. Y para las que tengan un segundo bebé, verán que todo es más fácil y lo relajadas que nos volvemos.
Desde que nacen nuestros hijos cada día aprendemos algo nuevo, y también cada día, nos embargan nuevos sentimientos, lo mas importante creo yo, es saber disfrutar la maternidad, sobre todo en esa etapa tan linda de sus primeros días, porque algún día ellos crecerán y volarán del nido, y nosotras añoraremos tenerlos en nuestros brazos otra vez.
Este post esta dedicado a mi prima Fadua, que hace una semana se convirtió en madre y cuando conocí a su hermosa hija Josefa, me inspiro a escribir sobre este tema.
