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19 de octubre de 2015

Nuevos Pampers Pants


Siempre las grandes marcas de pañales están tratando de innovar en el cuidado de nuestros bebés. 

Es por eso que Pampers, la marca más vendida de pañales en el mundo y la marca de pañales más valorada por los padres y madres chilenos, lanza una innovadora línea de pañales para una nueva generación de bebés: Pampers Pants pensados en aquellas generaciones de niños que aprenden más rápido y nos sorprenden día a día con sus descubrimientos.


Especialmente diseñados para las nuevas generaciones de bebés que aprenden más rápido, los Pampers Pants se ponen y sacan de una forma fácil, como ropa interior, logrando así un sueño ininterrumpido y un gran comienzo de día.

A diferencia de otros productos pensados en la etapa en que los niños dejan de usar pañales, los Pampers Pants están diseñados para acompañar el desarrollo de los bebés desde pequeños. Disponibles desde la talla M los Pampers Pants son tan suaves y secos que los bebés no lo notarán, y gracias a su capacidad de absorción, le dan a los bebés hasta 12 horas de sueño sequito. Se suben como calzoncito y se sacan rompiendo los bordes y usando la cinta adhesiva para mayor facilidad al momento de desecharlos. 

Las principales y diferenciadoras características de Pampers Pants son:

Materiales suaves: especialmente seleccionados para la piel del bebé.

Cintura elasticada y bordes suaves: cintura elasticada en 360° para un calce más cómodo que minimice el escurrimiento.

Hasta 12 horas de sueño sequito: la tecnología de Pampers absorbe rápidamente ayudando a mantener la humedad lejos de la piel de tu bebé durante toda la noche.

Crema: un toque de crema ayuda a la protección de la piel del bebé.

Detector de humedad: un innovador indicador de humedad ayuda a verificar cuando es necesario mudar al bebé, de manera que ya no es necesario abrir y cerrar el pañal para verificar si es necesario mudarlo.

Cinta Adhesiva para desecharlo: Una práctica cinta adhesiva incorporada a la parte externa pañal que el bebé no notará, sirve para amarrar y desechar el pañal una vez retirado.


Una nueva generación de bebés.

Según María José Echeverría, Gerente de Comunicaciones de Pampers Chile, los bebés de hoy en día, aprenden a una velocidad que impresiona a los padres. “Un bebé desarrolla conocimiento, investigando las cosas a través de interacciones físicas y sensoriales, y a diferencia de la generación cuando nosotros éramos bebés, la velocidad a la aprenden hoy en día es impresionante. Esta nueva forma de usar pañales está pensada en acompañar esa velocidad de aprendizaje, mediante un producto que permite mudarlos de manera intuitiva, más fácil y rápida, que a la vez les brinda insuperable comodidad y protección”.

Pampers lanza su nueva línea Pampers Pants, con cintura elasticada y gran absorción que aísla la humedad lejos de la piel del bebé, asegurando que la piel se mantendrá seca y cómoda. Este nuevo formato implica que los bebés se podrán mudar tan fácilmente que ellos ni se enterarán.


Pruébalos y déjanos un comentario de tu experiencia y la de tu bebé en www.pampers.cl/producto-estrella/pampers-pants

Tuve la oportunidad de conocerlos, a pesar de que mis hijos ya no usan pañales los encontré genial, muy suaves y fáciles de poner, y lo mejor es que la comodidad de los pañales tipos calzoncitos ya no solo serán para el aprendizaje del control de esfínter sino para todo bebé.
Animaté a probarlos, están disponibles en supermercados y farmacias del país.



28 de marzo de 2013

Pañales de Tela, nuestra forma de cuidar el planeta

Recuerdo perfectamente la primera vez que vi un bebé usando pañales de tela, fue cuando el Menor tenía 1 mes y medio, en una reunión de la Liga de la Leche una mamá estaba mudando a su bebé, de la misma edad del mío, con estos pañales. Lo primero que pensé fue: “uf, que trabajo debe ser estar lavando a mano y desmugrando esos pañales, para que tanto sacrificio si ahora existen los desechables”, ni siquiera se me paso por la mente pensar en usarlos.

Cuando el Menor tenía 7 meses y se acercaba el verano, pensé que sería bueno comprar unos pañales de baño reutilizables, pensando en el gasto que efectuaríamos comprando pañales desechables para agua. Fue así que investigando y buscando mucho en internet dí con varias tiendas que los vendían, pero tuve una corazonada con una en especial, Pañales Eco Abrazos de Bebé, la dueña era una mamá joven y emprendedora como yo, y no me equivoqué, pues además se ha convertido en una gran amiga y socia.

Si bien yo solo quería comprar unos para el agua, me empezó a contar su experiencia y de los beneficios que estos tenían. Quede encantada y fascinada, que no dude en empezar a ocuparlos con mi hijo. Así el Menor lleva 5 meses usando pañales de tela.

Antes de entrar en este mundo Ecopañalero, no tenía idea de cuánto podía contaminar el planeta un pañal desechable. Un niño puede ocupar entre 5.000 y 8.000 pañales desechables si pensamos en un promedio de 5 pañales diarios por 3 años, que se demoran en degradar unos 500 años, esto genera toneladas de basura, además tienen componentes químicos perjudiciales en sus materiales, como lo es el gel utilizado, que contaminan aun más.

Desde que el Menor usa pañales de tela, he ahorrado bastante dinero, no solo por no comprar pañales desechables cada semana, sino porque tampoco he vuelto a ocupar pomadas para las coceduras de su potito, ya que los materiales de las telas son suaves y amigables con la piel del bebé, evitando coceduras.

Muy contrario a lo que pensaba, el lavar los pañales no requiere mucho esfuerzo, la lavadora lo hace todo, además existen muchos trucos para quitar manchas o malos olores. Hasta puedes hacer tu propio detergente casero, muy económico, para lavarlos.

En el mercado puedes encontrar muchos modelos y tipos de pañales, los hay por talla y otros unitalla, estos últimos se ajustan mediante broches o velcro de acuerdo a la edad del bebé o niño. Existen unos con bellos diseños, unos impermeables y otros a los que debes poner un cobertor impermeable, más parecido a los calzones de goma que usaban nuestras madres con nosotros. Sin duda los tiempos han cambiado y los pañales tela también han evolucionado.

Te sorprenderás al igual que yo, de los muchos beneficios que tiene usarlos, es fácil, el potito de los bebés se ve hermoso luciendo lindos diseños, además cuidas su piel, ahorras dinero y los puedes heredar a tus otros hijos. Pero por sobre todo, cuidas el planeta, recuerda que esta en nosotros dejar de contaminar y heredar un mejor lugar para las futuras generaciones.

Si quieres saber e interiorizarte más sobre los Eco Pañales comparto al final unos enlaces con mucha y buena información sobre los pañales de tela. Ahora, si te animas a comenzar a usarlos puedes encontrar varios modelos en mi Tienda haciendo click aquí.


ADVERTENCIA: Usar pañales de tela puede ser extremadamente adictivo.


Enlaces sobre Pañales de Tela:
Todo sobre Pañales 


19 de noviembre de 2012

Sin Pañales, ahora sí!!!!

En enero de este año, comenzamos con el proceso del control de esfínter del Mediano, cuando tenía 2 años y un par de meses. El proceso fue más o menos rápido en cuanto a la orina, con los sólidos nos costó bastante, incluso estuvimos todo el verano entre que avisaba y no. Lavé una infinidad de calzoncillos sucios, muchos boté a la basura, porque aunque lo amo con toda mi alma, había veces que el asco me superaba.

Así llego marzo de este año y mi Mediano aún no lograba controlar 100% los sólidos, incluso había días en que también se hacía pipí. Pero aún así seguimos adelante, yo a esa altura ya estaba con 8 meses de embarazo y sacando paciencia de donde no la tenía. Hasta que llegó abril, nació el Menor y todo el proceso se fue a cero. El Mediano como una forma de llamar la atención y exigir nuevamente el espacio que sintió amenazado con la llegada de su hermanito, retrocedió completamente en su control de esfínter, ya no avisaba nada de nada, ni siquiera cuando ya estaba hecho.

Por lo que decidí, después de un tiempo de lavar, limpiar y secar, volver a los pañales y nuevamente intentarlo cuando llegara la primavera. Entendí que para mi Mediano la llegada de su hermanito era un cambio muy fuerte y que quizás yo me había adelantado mucho en quitarle los pañales, sencillamente no era su momento.

Ahora que llego noviembre y los días con buen tiempo y calor, comenzamos de cero a intentarlo. Reconozco que pensé que iba a ser un proceso largo y agotador. Pero para mi sorpresa no fue así. Ya llevamos 19 días sin pañales y desde el primer día nos fue muy bien. El Mediano avisa que quiere hacer pipí, pide que lo acompañen al baño o bien va solito, ya no necesitas preguntarle 20 mil veces si quiere hacer pipí, otras veces ni siquiera avisa y lo veo que está en el baño sin ayuda, incluso su pañal de noche la mayoría de las veces amanece sequito, han sido muy contadas las veces que se ha hecho y eso ha ocurrido cuando está muy concentrado o entretenido jugando. Con los sólidos también vamos viento en popa, avisa de vez en cuando, otras veces le pregunto si quiere hacer y lo llevo al baño, solo un par de veces se ha hecho encima, pero en ese mismo momento llega a mi lado a avisarme lo que paso. En cuanto a sacar los pañales de noche, lo dejare para más adelante, según vaya viendo que ya está preparado para esa etapa.

La verdad esto me tiene muy feliz, encuentro que este proceso ha sido tan distinto al del año pasado y lo noto a él también muy feliz, se siente orgulloso de usar sus calzoncillos e ir solito al baño. Definitivamente el año pasado no estaba preparado para dejar los pañales.

Todo esto me deja una gran enseñanza y una autocritica, porque muchas veces como mamá cometemos el error de apurar los procesos de nuestros hijos, sin siquiera observarlos o preguntarnos si realmente están preparados para ciertos cambios trascendentales en sus vidas. Nos dejamos llevar por los consejos o códigos establecidos en la sociedad, que te dicen que deben dejar los pañales a los dos años porque están preparados o porque debe ser así o porque todo el mundo lo hace así y olvidamos que cada niño es diferente y vive procesos distintos.

Claramente no cometeré el mismo error con el Menor, dejare que sus procesos fluyan según él se sienta preparado, respetando sus espacios y tiempos, sin importarme lo que opine y aconseje el resto.

1 de julio de 2012

¡Esta batalla la perdí!

Así tal cual, he perdido la batalla del control de esfínter, luego de un excelente comienzo en enero, la llegada del Menor hizo retroceder al Mediano todo su avance.

Después de casi dos meses limpiando poto y calzoncillos con caquita, me cansé  y saqué mi bandera blanca en señal de derrota y rendición. Ya hace un par de semanas que Mediano lleva nuevamente pañales. Aunque hay que reconocer, a su favor, que SI avisa o va al baño solito cada vez que quiere pipí, su problema es netamente con lo otro.

Así que decidí no complicarme la vida y tampoco complicársela a él, en realidad él no se complicaba mucho, pues ni vergüenza ni importancia le daba hacerse encima o que yo lo retara y tuviera que bañarlo entero en cada uno de sus “descuidos”.

La que estaba realmente complicada con esto era yo, bueno y mi marido y mi mamá y mi nana, jajaja, es decir a todo al que le tocara limpiarlo, porque muchas veces sus “descuidos” implicaban mucho más que solo limpiar calzoncillos y poto.

Pero  como soy una dama, reconozco y asumo dignamente mi derrota, quizás no estaba lo suficiente maduro para sacarle los pañales y después la llegada de su hermano no ayudo mucho. Pero como el perder una batalla no significa perder la guerra, ya nos veremos las caras nuevamente en unos tres meses cuando llegue la primavera. O quizás antes, pues ahora que usa pañales las veces que se hace en ellos son las mínimas, por lo que no dejo de preguntarme si me estará tomando el pelo, jeje.

6 de diciembre de 2010

Adios a los Pañales!!

Llego el verano y los días de calor, y muchas mamás comenzaron o comenzarán con el ritual de sacar a sus hijos los pañales y que aprendan a ir al baño solitos, es una tarea ardua, quizás a muchas les resulte fácil y a otras no tanto. Esta semana quiero compartir con ustedes mi experiencia.

Recuerdo haber leído muchos artículos de especialistas y también de otras mamás sobre el tema, recibí mil consejos, de lo que debía y no debía hacer. Pero la verdad, cuando llego el momento solamente seguí mi instinto.

Lo primero, fue explicarle a mi hija que ya era una niñita más grande, por lo que ya no iba a usar más pañales, por eso íbamos a ir de compras para decorar su baño y dejarlo lindo para que ella lo usara. Fuimos juntas y compramos cortinas y accesorios. También compre un adaptador de baño - porque si algo tenía claro, es que no le compraría vasenica ni esos wc chiquitos que tienen sonidos - así que encontré un adaptador que tenía una escala, podía ponerlo sola en la taza y subir.

Otra cosa importante era que esto no tenía vuelta atrás, me demorara un día o dos meses en enseñarle a avisar, jamás le volvería a poner los pañales (bueno excepto en la noche, obvio). Por lo que me abastecí de muchos calzoncitos y un par de chalitas de goma.

Mi prima me aconsejo que cada vez que ella avisará la premiara, como en ese tiempo le encantaban las almendras, le tenía un frasquito con almendras y le daba un par cada vez que iba al baño.

Otro punto importante, fue jamás retarla cuando se hiciera pipí, cada vez que se hacía, contaba hasta cien (porque como saben, la paciencia no es mi mayor virtud, jeje), y le decía que no importaba que se hiciera pipí, que para la próxima me tenía que avisar (claro, como si de verdad no me importara estar trapeando el piso, cambiándole la ropa o lavándola de la cintura para abajo… en fin, a veces una mentira piadosa no es malo).

El primer día, le dije que si tenía ganas de hacer pipí, me avisará, como pueden imaginar, eso nunca sucedió, se hizo muchas veces en el día. Los días siguientes fueron casi iguales, con la excepción que me aviso un par de veces, pero cuando íbamos al baño, me decía que no quería y la dejaba en el piso y se hacía. Se hizo pipí en la alfombra, en el auto, en la piscina, en el pasto, en el piso flotante y donde se puedan imaginar. Eso habrá durado unos 3 a 4 días, hasta que para mi sorpresa y gran asombro, me empezó a decir: “mamá: pipí!”.

Y de ahí en adelante, fue todo más fácil, como es lógico los dos primeros meses, se hizo pipí un par de veces, sobre todo cuando estaba entretenida jugando, se le olvida ir al baño, o bien cuando quería ir, ya era demasiado tarde.

Definitivamente el proceso de mi hija fue corto, aunque no puedo decir lo mismo con respecto de quitarle los pañales de noche, eso me costó un poco más de un año.

Suerte para todos los padres que están comenzando esta etapa y no olviden tener mucha paciencia y tolerancia, evitar la ansiedad y los castigos, que esto sea para nuestros hijos un aprendizaje y no se transforme en algo traumático.

Y como siempre digo, cada niño es distinto, por lo que cada proceso va a ser diferente. Lo importante es que, se demoren un día o un mes, al final superarán esa etapa y nosotras estaremos orgullosas de ellos.