Hoy fue uno de esos días que uno quisiera desaparecer y todo porque cuando mi hija quiere ser odiosa, se corona la reina de las odiosidades.
Hoy se levanto de pésimo humor, la estuve despertando como 15 minutos, cuando al fin se digno a abrir sus ojos, me dice enojada: "No puedo miraaaaar!!", todo porque estaba la luz prendida, le dije que se sentara con los ojos cerrados y que yo le sostenía el tazón con la leche. Pero no, no quiso sentarse y me dice, nuevamente enojada: "No puedo respiraaaar", le traje papel y la soné, pero sonarla fue otro un show. Entre sus: no puedo respirar, no puedo ver y tengo sueño, sus chillidos y saltos, casi da vuelta el tazón con leche.
Reconozco que en ese momento perdí la paciencia y muy ofuscada le grite: "entonces nos vamos al baño y no tomas leche!", por supuesto que le dije mil cosas mas que luego me arrepiento de decir (por ej. que me tenia aburrida, siempre con sus show y pataletas, que a la próxima se quedaba en Stgo y no la llevábamos de vacaciones, etc etc). Entre sus gritos y llanto (como si la estuvieran matando) le saque la ropa y la metí en la ducha, debo confesar que en ese momento fuí poseída por Maléfica y pensé en ducharla con agua fría, pero recapacite y la duche con agua tibia. Ahí ya se calmo un poco y dejo de llorar, el vestirla y peinarla no fue problema, y sola después se sentó en la mesa y se tomo su leche.
En el auto camino al colegio le explique que ella debía portarse bien, ser una niña linda, que yo la amaba y la quería y que no me gustaba castigarla ni retarla, pero tenia que hacerlo, pues debía enseñarle cuales eran sus conductas inadecuadas. Nos despedimos y todo bien.
Cuando la fui a buscar al colegio, en los sectores altos de Santiago estaba nevando (algo que sucede muy rara vez) y como hace tiempo que nos pedía ir a la nieve, la lleve a ver como nevaba. Estaba muy feliz pues nunca había visto nevar, ni menos tocar la nieve. Pero al volver a casa, nuevamente comenzaron los problemas.
La hora de la comida, me carga!. no se queda quieta en la mesa, mastica la comida como mil horas, se queja que tiene un sabor extraño, realmente es agotador. Nuevamente la rete y grite, pero ella lloraba porque quería ver Frutillita, pero por mas que le decía que si comía rápido podía ir a verla, ella seguía demorándose mil horas en comer, les juro que se demoro casi una hora en comer una taza de fideos. Entremedio la mande a su pieza castigada, luego calmada la traje a comer, pero por una cosa u otra siempre encontraba un problema en la comida y lloraba y yo la retaba, uf, que día.
En ese momento ya me agoto la poca paciencia que me quedaba y le dije: "se acabo la mama buena, de ahora en adelante seré la mama mala, no hay mas bebida y no hay televisión en todo el día, te quedaras en tu pieza castigada, sino comes mas rápido!!". Por supuesto que lloro un rato, pero al menos se quedo sentada y comió.
Me desespera su comportamiento y se que a veces pierdo el control. Y eso es lo peor, se que debo mantenerme tranquila, pero mi hija logra enfurecerme. Después hable nuevamente con ella y me dice que yo no trato así a su hermano, que a el lo trato bien. Me sentí muy mal, y le dije que yo los quería a los dos por igual, incluso comparto mas con ella, pues hacemos muchas cosas juntas, y que si su hermano hiciera esas pataletas para comer o vestirse también lo retaría. Por suerte entendió, incluso se acordó de una vez que yo rete a su hermano porque había botado el jugo sobre el televisor. Nos abrazamos y nos dimos un besito.
A veces creo que eso de "los terribles 2" en mi hija se alargo hasta los 4 años. Les encargo el genio que se gasta, aunque como dicen por ahí "lo que se hereda, no se hurta", por algo dicen que es mi vivo retrato, así que no quiero ni imaginar como era yo cuando chica.
Este día estuvo lleno de altos y bajos, con risas y llantos, con alegrías
y tristezas. Pero nadie dijo que la tarea de criar era fácil, por eso mismo hay que mirar hacia adelante, mañana será otro día y seguro será mucho mejor.






