Desde que nacemos nos han acostumbrado a designar ciertos colores dependiendo del sexo del bebé. Hace algunos años nuestras madres y abuelas imponían el rosado si era niña o el celeste si era niñito, el blanco, amarillo y verde agua los usaban como unisex y ahí se acababan las tonalidades. Actualmente, las cosas han cambiado y las madres modernas tenemos una gama mucho más amplia de colores, tanto en vestimenta como accesorios, y lo mejor es que la mayoría de ellos los podemos usar para ambos sexos.
Recuerdo cuando estaba embarazada de mi hija, me negaba a vestirla solo de rosado o blanco, pues siempre me han gustado los colores fuertes y trate de variar en su vestimenta comprando ropita fucsia, verde limón, rojo y hasta el negro.
Por supuesto, en el mercado predominaban el color rosado y celeste, que hacían que muchos artículos que compraba como mamaderas, chupetes y zapatos, aunque no lo quisiera, fueran rosados. Será por eso que si le preguntas a una niñita cual es su color favorito, lo más seguro es que te conteste “el rosado”.
En el caso de mi hija, no es así, su color favorito es el morado. No sé por qué le gusta tanto, nunca le he impuesto un color en particular, así que su gusto por el morado es su exclusiva decisión.
En estos últimos meses casi ha llegado a ser una obsesión, todo lo quiere de ese color. Mi marido lo llama “el efecto Barney” a modo de broma, obviamente. Tiene chalas, vestidos, pañuelo hasta el traje de baño lo pidió morado.
Incluso durante nuestras vacaciones, en una feria artesanal le hicieron una trenza de macramé en el pelo, y ella la quiso morada. El joven que las hacía le ofreció hacerla morada mezclada con otros colores, pero ella le dijo que solo la quería morada. Ante esa respuesta se sorprendió, pues la mayoría de las niñas las pedían rosadas.
No me molesta para nada que su color favorito no sea el rosado, al contrario me encanta que sea original. Pero si me molesta un poco cuando es testaruda y desea tener algo de ese color. Por ejemplo, cuando compramos su mochila para el colegio, tuvimos que recorrer muchísimas tiendas y un par de mall, buscando la anhelada mochila morada. Claro había muchas, pero además de morada la quería de TinkerBell y con ruedas, y con esas características no logramos encontrar.



