14 de marzo de 2011

Me gusta el Morado

Desde que nacemos nos han acostumbrado a designar ciertos colores dependiendo del sexo del bebé.  Hace algunos años nuestras madres y abuelas imponían el rosado si era niña o el celeste si era niñito, el  blanco, amarillo y verde agua los usaban como unisex y ahí se acababan las tonalidades.  Actualmente, las cosas han cambiado y las madres modernas tenemos una gama mucho más amplia de colores, tanto en vestimenta como accesorios, y lo mejor es que la mayoría de ellos los podemos usar para ambos sexos.

Recuerdo cuando estaba embarazada de mi hija, me negaba a vestirla solo de rosado o blanco, pues siempre me han gustado los colores fuertes y trate de variar en su vestimenta comprando ropita fucsia, verde limón, rojo y hasta el negro.

Por supuesto, en el mercado predominaban el color rosado y celeste, que hacían que muchos artículos  que compraba como mamaderas, chupetes y zapatos, aunque no lo quisiera, fueran rosados.  Será por eso que si le preguntas a una niñita cual es su color favorito, lo más seguro es que te conteste “el rosado”.
 
En el caso de mi hija, no es así, su color favorito es el morado.  No sé por qué le gusta tanto,  nunca le he impuesto un color en particular, así que su gusto por el morado es su exclusiva decisión.
 
En estos últimos meses casi ha llegado a ser una obsesión, todo lo quiere de ese color.  Mi marido lo llama “el efecto Barney” a modo de broma, obviamente.  Tiene chalas, vestidos, pañuelo hasta el traje de baño lo pidió morado.
 
Incluso durante nuestras vacaciones, en una feria artesanal le hicieron una trenza de macramé en el pelo, y ella la quiso morada.  El joven que las hacía le ofreció hacerla morada mezclada con otros colores, pero ella le dijo que solo la quería morada.  Ante esa respuesta se sorprendió, pues la mayoría de las niñas las pedían rosadas.

No me molesta para nada que su color favorito no sea el rosado, al contrario me encanta que sea original.  Pero si me molesta un poco cuando es testaruda y desea tener algo de ese color.  Por ejemplo, cuando compramos su mochila para el colegio, tuvimos que recorrer muchísimas tiendas y un par de mall, buscando la anhelada mochila morada.  Claro había muchas, pero además de morada la quería de TinkerBell y con ruedas, y con esas características no logramos encontrar.

Esta vez el mercado se confabuló en su contra y no le quedo más que ceder ante la dictadura del rosado de las Princesas de Disney.  Claro, como ella nunca pierde me dijo: “mamita, mi color favorito es el morado y después de ese, me gusta el rosado”.



12 de marzo de 2011

Otro Premio

Mi ciber-amiga Bere, linda tuitera y bloguera mexicana, ha concedido este premio a mi blog. Gracias Bere por tus lindas palabras al otorgarlo y además porque siempre tienes un tiempo para leer y comentar mi blog, siempre vas positiva por la vida y con una palabra de aliento cuando se necesita y eso se agradece.

Debo regalar este premio a otros blog, me encantaría dárselo a muchos blog que sigo y me encantan, pero solo puedo escoger 5 (parece que así son las reglas) así que trate de elegir a las que no tenían este premio, aquí van mis premiadas: 


**** Historias de mis Princesas Gemelas ****
**** La Chica de las Flores ****
**** Mamá Sin Manual ****
**** Feliz de ser ****
**** Mamá Mimosa ****



11 de marzo de 2011

CantaJuego

Hace tiempo que quería escribir sobre este grupo español que mis hijos adoran, dedicado a entretener musicalmente a los niños.

Cantajuego es muy conocido en España, lo que pueden corroborar mis amigas blogueras de ese país. Aquí en Chile muy pocas personas lo conocen, pero se podría decir que es tan famoso como el grupo Cantando Aprendo a Hablar lo es aquí en Chile.

Hace ya un par de años que mi mamá los descubrió en YouTube, cuando buscaba música infantil para mi hija. Para que los conozcan les dejo un extracto de su proyecto musical, sacado de su pagina oficial, y el vídeo de uno de los temas favoritos de mis hijos y que además, fue el que vieron por primera vez mis hijos y mi mamá. Espero les guste, sobre todo a sus hijos.

CantaJuego

"CantaJuego es un proyecto pedagógico-musical en formato audiovisual, desarrollado por especialistas en la estimulación psicomotriz y el trabajo psicopedagógico. Orientado a los niños y niñas de 0 a 6 años, CantaJuego nos propone utilizar la música y el movimiento para poner en funcionamiento la imaginación y la fantasía; estas vivencias desarrollan la psicomotricidad, potencian el mundo afectivo y las relaciones sociales.

Cantar y Jugar de manera divertida y visualmente impactante, permite a los niños y niñas educar el oído, desarrollar el sentido rítmico, la voz, el movimiento, el gesto y la expresión corporal, aumentando la confianza en sí mismos, la autoestima, y el bienestar personal.

Interpretado por el Grupo EnCanto, CantaJuego es la oportunidad para los adultos de acercarse a los niños, reír, y disfrutar de bellas canciones junto a los personajes que conviven en el mundo de la fantasía y del juego." ( Pagina oficial de CantaJuegos )

Soy una Taza



Si quieres ver mas vídeos pincha aquí


8 de marzo de 2011

Mujeres, Feliz Día

En el Día Internacional de la Mujer va mi más afectuoso saludo a todas las madres, hijas, abuelas, hermanas, amigas, esposas, amantes, solas.  A la mujer trabajadora, la mujer rebelde, la mujer libre. A la fuerte y la débil,  la feliz y la triste.

A todas nosotras, porque con un granito de cada una hacemos de este mundo un lugar mejor. A las lindas mamás y amigas que visitan y comentan diariamente este espacio.

Feliz día en especial a mi madre y mi hermana, que son grandes mujeres, y a mi hija, que estoy segura que en el futuro será también una gran mujer.

De regalo, les dejo este tema de Silvio Rodriguez, que me encanta, un abrazo.

4 de marzo de 2011

Yo no quería tener un hermano

Como dice el ultra manoseado dicho: "después de la tormenta siempre sale el sol", así fue hoy en mi hogar. Los niños se portaron de maravillas y no pelearon tanto. Bueno, también debe ser que salí casi toda la mañana con mi hija y luego un par de horas en la tarde, así que no estuvieron mucho tiempo juntos, y cuando se veían, mi hijo abrazaba y besaba a su hermana, porque después de todo, igual se adoran.

Claro el pobre también la echaba de menos pues no tenia con quien jugar, o mejor dicho a quien molestar, jaja. Por lo que presiento que desde el próximo lunes, cuando mi hija entre al colegio, mi hogar estará más tranquilo, al menos medio día.

Pero como no puede faltar su peleita diaria, quiero compartir una de esas que, en vez de molestarme, me causan mucha risa, por los comentarios tan graciosos de mi hija.

Estaba ella jugando y tenia una fila con autos, avión, bus y hasta zapatos con Little People dentro, cuando corriendo llega mi hijo y le quita uno de los autos que estaba al medio de la fila, y de pasadita desarma la perfecta fila. Consecuencia, mi hija corre taimada a un rincón de la sala, se tira al piso, entre sollozos y gritos, me mira y dice: "¡¡Yo no quería tener un hermano!!".

Me ha causado una risa que no pude controlar, pues la expresión, actitud y tono como lo dijo, no era de odio, sino de amurrada y quizás un poco triste. Por lo que  inicie el siguiente dialogo:

Yo: pero hija, ¿no te gusta tener un hermano, para poder jugar con él y divertirse juntos? mira a todos tus amiguitos, ellos no tienen con quien jugar en sus casas, porque no tienen hermanos, en cambio tu siempre estas acompañada.

Hija: Sí (y pone cara de felicidad), si me encanta jugar con él, cuando nos abrazamos y tiramos al suelo, o yo lo tomo en upa y nos caemos, y nos perseguimos...

Yo: viste! que entretenido tener un hermanito.

Hija: siiiiii, (media melancólica) pero yo quería tener una hermanita, porque ellas no quitan las cosas, se portan bien, son tranquilitas.

Ahí ya me dio mucha risa, lo que siguió, fue que pidiera tener una hermanita ahora, y yo explicándole que eso no iba a pasar y tratando de cambiar el tema. Pues ese es mi punto débil, son los 5 minutos en que me dan ganas de hacer crecer la familia, y que por suerte son solo cinco minutos, pues después recapacito y pienso en que si dos son una tormenta, tres es un huracán con terremoto y tsunami juntos.

2 de marzo de 2011

Al borde del colapso

Por donde quiera mirarlo hoy no ha sido mi día. Me siento agotada, colapsada y creo que la tarea de ser mamá me quedo ancha.

Todo partió con el mal dormir que tuve, pues mi hijo despertó llorando cerca de las 4 de la madrugada, lo saque de su cuna y lo lleve a mi dormitorio para que se calmara, así durmió todo lo que quedaba de noche quejandose y durmiendo encima mío como koala.

La mañana no fue muy distinta a lo que ha ocurrido todo el verano, lucha para vestir a mi hija y lucha para mudar al guatón, gritos y llantos de mi hija por que su hermano le quita juguetes o no la deja tranquila.

Juguetes tirados por toda la casa, perdí la cuenta de cuantas veces los ordene y metí en sus cajas, 3 veces casi caí al tropezar con ellos. De nada servía pedir a mi hija que los guardara, pues después de guardar 5 juguetes, mi hijo ya había dado vuelta la caja al suelo.

Para poder ducharme en paz, los deje entretenidos viendo sus vídeos favoritos de Cantajuegos (en un próximo post hablare de ellos). Cinco minutos me duro la paz, llego mi hijo al baño y tiro en la tina cuanta cosa encontró a mano: papel higiénico, toalla y ropa. No tengo tregua con este chico.

Como pude ordene por enésima vez el departamento y prepare sus comidas, todo esto amenizado por gritos y peleas, y también risas mientras jugaban a tirarse al piso abrazados, lanzarse las pelotas por la cara, brincar en el sofá y saltar del puff, claro que esto último termino con el llanto de mi hijo al caer de cabeza al suelo, suerte que no le paso nada, pero me hizo pasar un susto.

Después que almorzaron logré que nos recostáramos los tres a jugar en la cama, a los minutos mi hijo ya había mordido a su hermana en la espalda y la pierna, nuevamente llantos de mi hija de dolor y llantos de mi guatón porque lo reté; mi hija para de llorar y empiezan sus gritos para reclamar que su hermano no puede llorar, pues es ella la que esta llorando, como si tuviera la exclusividad del llanto.

Llego la hora de la leche, fuí a la cocina a prepararlas y cuando vuelvo encuentro todos los dvd regados por mi dormitorio, obra de mi amado hijo. Por fin al tomar su leche mi guatón se quedo dormido, tiempo que aproveche para ordenar los dvd y los libros que también había botado. Mientras de fondo escuchaba la cantaleta de mi hija: "mamá, estoy aburrida", "mamá, todos los niños están en la calle, van al parque, y nosotros aquí encerrados", "mamá, quiero salir", etc etc.

Como teníamos que ir al mall a juntarnos con mi marido y comprar su mochila y parka, que es lo único que me falta por comprar para el comienzo de clases. Le dije que la cambiaría de ropa y arreglaría para salir, otro show, perseguirla para vestirla, lavarle la cara y peinarla. En eso despertó su hermano (no durmió mas de media hora), otra lucha para mudarlo y arreglarlo a él.

Ya todos listos y mi hijo sentado en el coche, voy a tomar las llaves del auto, y sorpresa!, no estaban en su lugar!, di vueltas el depto buscándolas, llamé a mi marido por teléfono y tampoco las tenía, busqué en cada rincón y lugar más insospechado y nada. Agotada, saqué a mi hijo del coche y le expliqué a mi hija que no había salida, llanto de los dos.

Para colmo, a los minutos llega mi marido, me ve con cara de cuatro metros tirada en el sillón y me dice: "Pame, ¿como puedes estar así porque te quedaste sin ir al mall?". Valor!! como si no ir al mall fuera el mayor de mis problemas.

En días como hoy siento que estoy al borde de un ataque de nervios, que lo hago pésimo como mamá, pues no se como lidear con sus peleas, ni llantos, ni porfías. Me da cargo de conciencia gritarles, retarlos o bien castigarlos. Claro que ahora, en la tranquilidad de la noche y ya más serena, creo que soy un poco exagerada.

Que al final del día, mis hijos ya agotados a punto de dormir, se desviven en abrazos y llenandose de besos entre ellos. Y lo mejor, que a mi también me tocaron besitos de amor incondicional. Eso no hace olvidar el mal día que he tenido, pero al menos lo minimiza, al fin y al cabo mañana será otro día.