6 de junio de 2016

Esos desagradables visitantes

Creo que deben ser muy pocas las personas que pueden decir que nunca han recibido visitas non gratas en su hogar, pero más difícil para algunos es confesar que han pasado por su casa estos visitantes de 6 patas más conocidos como piojos.

Claro, porque para muchos es un tema tabú, del que no se habla en voz alta y que no se cuenta a cualquiera. Son los bichitos más odiados y renegados que existen y la pesadilla de cualquier madre, me incluyo, que tiene hijos y peor aún una hija de pelo largo.

Los piojos y liendres nunca han sido desconocidos para mi, pase la mayor parte de mi infancia luchando contra ellos, recuerdo haber tenido el pelo envuelto en químicos más veces que llevarlo suelto, jajaja, con mi hermana eramos un imán para los piojos (me matará si lee esto). Y la verdad es que no sé como no tengo algún daño neurológico después de tanto químico que me ponían: lindano, tanax, hormiguicida y hasta parafina.

Así que como se pueden imaginar, desde que la Mayor entro al colegio, siempre he estado atenta a cualquier indicio sospechoso de actividad piojistica en su cabeza, y tomado precauciones también, como revisarla cada cierto tiempo y no ir con el pelo suelto a clases. Y habíamos estado invictos hasta este verano, si, porque en enero fuimos vilmente atacados y sin piedad por los piojos.

Cuando una amiga me avisa que su hija tenia liendres y me recomendaba revisar a los niños "por si acaso" también estaban infectados, a lo que pensé que era imposible que también tuvieran, porque yo ilusamente creía que esto era cosa de la época escolar y no en vacaciones, por lo que comprenderán mi sorpresa al darme cuenta que la Mayor también tenia, lo mismo el Menor y ¡hasta yo!, lo únicos que se salvaron fueron el Mediano y mi marido.

La verdad es que no me preocupaba tanto el Menor, porque podía cortarle el pelo y hacerle el tratamiento, mi preocupación era la Mayor, con su pelo largo largo y su mínima tolerancia al dolor cuando se lo cepillo, que ya me imaginaba el gritadero que iba a ser esto al pasarle el famoso peine y limpiarle el pelo. 

Esa misma tarde corrí a la farmacia y compré el tratamiento para todos en casa (sin excepción), lo bueno es que actualmente la mayoría de estos productos, no son tan toxicos como antes, además son aceites que se dejan actuar en el cabello no más de media hora y luego pasas el peine, al ser oleoso no tira tanto y es más fácil. Al mismo tiempo me recomendaron una peluquería que se dedica a limpiar el cabello de los piojos y liendres, así que pedí hora para la Mayor y para mi, para el otro día, que eramos las más complicadas por nuestro pelo largo.

Por suerte, todo salió bien y fue muy rápido, al contrario de cuando era chica, que podía demorar semanas en erradicar los bichos de mi cabeza, aquí no tomó más de dos días. Al Menor le corté el pelito, una pena porque lo tenia tan lindo, le apliqué el producto y pasé el peine, pero como no tenia muchos, quedó limpio rápidamente. La Mayor y yo teníamos un poco más pero en la "peluqueria de piojos" (al final les pongo el dato) nos sacaron todo. Además como soy media histérica y exagerada, repetimos el tratamiento con el aceite a la semana y después a los 10 días. Y estuve hasta marzo pasandoles el peine, a los tres, cada vez que les lavaba el pelo.

Espero estemos libres de estas visitas tan desagradables por mucho tiempo más, pero uno nunca sabe cuando pueden volver a aparecer. Mientras les dejo algunos datos útiles que les pueden servir en caso (esperemos que no), los visiten.


Datos Útiles:

Al contrario de lo que muchos creemos, los piojos y liendres también se contagian mucho en la época del verano, generalmente en piscinas (pueden vivir en el agua hasta 6 horas), y playas. Para evitar contagio es ideal no ocupar cepillos de pelo, sombreros o pañuelos ajenos, el piojo no salta ni vuela, pero si se arrastra, y aunque no vive muchas horas fuera de la cabeza, puede adherirse a otro huésped fácilmente. Otra forma de prevenir es rociar o sumergir en agua hirviendo los cepillos y peinetas que uno ocupa, ya que mueren con el agua hirviendo.

Existen algunas lociones como el shampoo de té, la loción de cuasia o el mismo vinagre que mantienen el ph del cuero cabelludo ácido, lo que ayuda a prevenir su contagio, pero no te hace inmune.

En el mercado hay varios productos para el tratamiento de liendres y piojos, yo compré dos diferentes, que tenían casi el mismo valor, los dos en forma oleosa, uno venia con peine y el otro no. Pero después de conversar con varias amigas y sus experiencias, todas llegamos a la conclusión que el NOPIOX era el mejor (trae peine), además es oleoso pero se forma espuma en el cabello y lo aplicas solo por 15 minutos y retiras.

La peluquería especializada en el tratamiento de liendres y piojos se llama LICETEAM, no usan químicos, los piojos se aspiran y los liendres los eliminan uno a uno revisando el cabello con lentes especiales y pasando el peine. Sus instalaciones son muy cómodas y los niños pueden ver películas mientras los limpian, no es muy barato y debes hacer dos sesiones (nosotras hicimos una, pues nos íbamos de vacaciones), pero tienen pago con tarjeta.